Importancia del comercio en los resultados macroeconómicos

La actividad comercial del Pa­raguay, tiene un significativo impacto en los indicadores de crecimiento del país, tan­to por su elevado peso en el Producto Interno Bruto (PIB) como por la can­tidad de trabajadores que ocupa. La mayor parte de la fuerza laboral está empleada en el sector terciario, por lo tanto, el dinamismo comercial tiene una incidencia directa en la calidad de vida de población paraguaya.

El consumo y el comercio de frontera incidieron en los resultados del 2017

El país registró años de fuertes ex­pansiones, llegando estas al 13,1% en el año 2010 y al 14% en el 2013. Estos aumentos fueron principalmente el resultado de un mayor dinamismo del sector agrícola, que impulsado por los altos precios internacionales, creció en 49,8% en el 2010 y en 57,5% en el 2013.

Si bien los mejores resultados de este sector son positivos y generan un efecto derrame en otras actividades económicas, generalmente no alcan­zan a la mayor parte de la población, que no se desempeña laboralmente en el sector primario, sino en el ter­ciario. Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares, en el 2017 el 20,65% de la población ocupada se concentró en el sector primario, mientras que el 59,65% en el sector terciario.

El comercio es la actividad econó­mica que registra la mayor partici­pación en el sector terciario y abarca el 15,1% del PIB total del país, siendo de esta manera la segunda actividad más importante del Paraguay, luego de la agricultura. Estos datos señalan que una alteración del dinamismo comercial, tiene una importante in­cidencia tanto en la expansión del Paraguay como en los niveles de ingresos de la población, afectando de esta manera al poder adquisitivo general y por lo tanto a la capacidad de acceso a bienes y servicios de la mayor parte de la fuerza laboral.

Para el presente año, se pronos­tica una expansión del comercio equivalente a 6%. Este incremen­to sería el segundo más elevado desde el año 2010, luego del expe­rimentado el año pasado, cuando el sector creció en 9%.

Entre los factores que incentivaron el crecimiento del sector comercial del 2017 se pueden citar al mayor consumo privado, al incremento de compras de visitantes provenientes de países vecinos y al mayor dina­mismo del comercio fronterizo.

El consumo privado creció 5% en el transcurso del año pasado, siendo esta su expansión más significati­va desde el 2011. En los años 2015 y 2016, el consumo había experimen­tado sus menores aumentos desde el año 2009, variando en 1,5% y 1,7%, respectivamente.

La recuperación del 2017, que favo­reció al comercio, también se pudo observar en las importaciones de bienes de consumo, que se incre­mentaron en 19,1% en términos inte­ranuales el año pasado.

El incremento del consumo también se hizo notar en los indicadores de ventas. Según el Estimador de Cifras de Negocios, en el 2017 las ventas de vehículos crecieron en 21%, las de combustibles en 16,5%, las de pren­das de vestir en 8,1% y las de equipa­miento para el hogar en 13,5%.

Por otro lado, la gran cantidad de extranjeros, especialmente argen­tinos, que visitaron Paraguay en el 2017 con el fin de adquirir productos a menores costos, fue otro factor que dinamizó al comercio. El 75% de los extranjeros que ingresaron al país en el 2017 fueron argentinos y el gasto promedio de los turistas fue de US$ 351 mientras que el de los excursio­nistas (personas que no pernoctan en el país) fue de US$ 20.

Otro acontecimiento relevante para el comercio fue la recuperación de Brasil luego de dos años de crisis, que favoreció a la actividad comercial fronteriza, lo que se pudo apreciar en el aumento de las importaciones bajo el régimen de turismo, que tie­nen como principal destino al país vecino. Estas importaciones se in­crementaron en 48,5% en el 2017 y los principales productos registrados en este régimen fueron los aparatos electrónicos, como teléfonos celula­res y partes de máquinas automáti­cas.

SE PRONOSTICA UNA

DESACELERACIÓN

PARA EL 2018

Si bien en el transcurso del año pasa­do, factores como el mayor consumo y el comercio de frontera permitie­ron generar mejores resultados para el sector comercial, las circunstan­cias distintas del 2018 no proyectan un año tan expansivo como el 2017.

Para el presente año se pronostica un crecimiento del consumo priva­do de 4,7%, inferior al del 2017 y las importaciones bajo el régimen de tu­rismo al mes de marzo aumentaron en 16,1% en términos interanuales. Estos datos parecen indicar que en el 2018 el comercio no demostrará una expansión tan elevada como la registrada el año pasado. De he­cho, el Banco Central pronostica un incremento de 6% para el sector en el presente año, variación 3 puntos porcentuales inferior a la del año an­terior.

A pesar de que el nivel de expan­sión comercial proyectado para el 2018 es menor al del 2017, otros indicadores del sector demues­tran que en algunas actividades comerciales el dinamismo está aumentando. Los créditos banca­rios al comercio al por mayor, pre­sentaron un incremento de 12% al mes de febrero del presente año en términos interanuales, mien­tras que al cierre del año pasado el aumento de estos préstamos fue de 6%.

Los trabajadores del sector tercia­rio representan a la mayor parte de la fuerza laboral del país y generan parte importante del PIB, por lo tan­to, el dinamismo de las actividades comerciales tiene una significativa incidencia en los resultados macro­económicos.

De esta manera, el sector comercio gana importancia. Con el fin de in­centivar a la actividad dentro del mismo y por lo tanto, mejorar la ca­lidad de vida de las personas relacio­nadas es fundamental la adopción de políticas tributarias, mecanismos de financiación y de incentivos a inver­siones en capital humano que creen una coyuntura económica favorable para sector terciario y mejoren su contribución a la economía.

También podría gustarte Más del autor