Industrias de otros países se fortalecen con soja paraguaya

Tras 67 años operando en el país y dando trabajo a un sinfín de familias pa­raguayas, ContiParaguay, mediante un comunica­do firmado por Agustín Magallanes, presidente de la firma, anunció que tomaron la difícil deci­sión de cerrar la planta procesadora -ubicada en el km 22 de la ciudad de Capiatá-. Resaltaron que seguirán trabajando en el país y mantendrán el 80% de su personal.

Ante esta situación el periodista de larga tra­yectoria Cristian Nielsen comentó la situación de la soja en el mercado na­cional y cómo afecta a las industrias procesadoras de esta oleaginosa.

“Todo el mundo parece saber qué hacer con la soja, hay que destacar el trabajo de los producto­res que ponen el capital arriesgan el trabajo y buscan después colocar su producto lo mejor po­sible, es la ley del merca­do, colocar el producto al mejor precio posible, te­ner rentabilidad y seguir invirtiendo en su negocio

Existen dos familias de productores, los coope­rativizados y los pro­ductores empresariales que se guían por las leyes del mercado, asumen sus riesgos, refinancian sus deudas, la soja paragua­ya, gran parte de ella que se produce es una soja que tiene un porcentaje de rendimiento en la mo­lienda en cuanto a proteí­na que es lo que se bus­ca”, indicó el profesional al destacar las propieda­des de la soja paraguaya que es bastante apreciada en Argentina.

ADVERTENCIA

DE LA CAPPRO

“El rendimiento de la soja paraguaya es hasta un 15% más alto que la soja argentina, es por eso que los factores funda­mentales por los cuales la soja paraguaya puede ir en cantidades importan­tes a la Argentina son que el vecino país tiene una planta industrial muy grande que supera la ca­pacidad de producción de soja en Argentina, la ca­pacidad industrializadora es muy alta y por el otro lado, la soja paraguaya les rinde más en sus mo­liendas y por supuesto el producto y el margen de rentabilidad puede ser mayor.

Hay empresas paragua­yas que van a sufrir esta situación, Conti fue una de las primeras, en no poder competir con esta demanda que hay hacia la soja paraguaya, y este es un proceso que lo advirtió la Cappro desde hace más de dos años que se estaba dando fuga de soja para­guaya, y eso no significa contrabando, porque el contrabando de soja es muy difícil de hacerlo, no es como contrabandear un auto o cigarrillo, pero sí está yendo mucha soja en granos a la Argentina, ,ellos ya lo advirtieron”, sentenció Nielsen

La advertencia de la Cap­pro rezaba cuanto sigue: “Existen países que ad­quieren nuestra soja para procesarla dentro de sus fronteras, aprovechando los beneficios de la in­dustrialización, teniendo como escenario favorable políticas que fomentan la actividad industrial, como por ejemplo, la aplicación de aranceles y barreras para-arancelarias a la importación de productos derivados de la soja (ha­rina y aceite) y no así a la soja en estado natural”.

AL CIERRE DEL 2017

Por su parte, Sandra No­guera, Gerente General de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleagi­nosas y Cereales – Cap­pro, refirió que la agro­industria local no prevé un repunte. “El resultado acumulado de las indus­trias aceiteras paraguayas en 2017 fue negativo, ya que se registró una reduc­ción en el volumen pro­cesado, en la utilización de la capacidad instalada, en los volúmenes y en las divisas generadas por la exportación de productos industrializados.

“El Estado paraguayo debe implementar polí­ticas espejo para contra­rrestar las medidas adop­tadas por otros países para incentivar la indus­trialización dentro de sus territorios. En Paraguay no están dadas las condi­ciones actualmente para que este sector incremen­te los índices de indus­trialización, lo que genera incentivos para continuar el modelo de exportación de materias primas antes que la consolidación del agregado de valor de las mismas dentro de nues­tras fronteras”, argu­mentó la ejecutiva

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