INNOVAR O MORIR

NURIA VILANOVA

 Los países de nuestra Comunidad Iberoamericana deben tratar de eludir sumergirse en debates interminables que no conducen a nada práctico. Aparcar temas que tienen su importancia, pero sin duda menor que otros que resultan decisivos para subirnos al tren de la modernidad, de la revolución digital y el desarrollo inclusivo. Tenemos que apostar más, y decididamente, por la innovación.

Creo que nuestros países han pecado de dar históricamente la espalda a la inno­vación. El reciente ‘Ranking de Innovación Bloomberg’ saca a la luz que no hay ni un solo país latinoamericano entre las 50 naciones más innovadoras del mundo. Este informe ratifica lo que otros vienen apuntado hace años: el ‘Índice Mundial de Innovación 2017’, elaborado por la Universi­dad Cornell (EEUU), desvela que ninguno de los países de la región figura entre los 45 primeros del mundo. El puesto más alto lo ocupa Chile (46). Además, otros datos muestran este rezago latinoamericano: actualmente frente a las 56.440 solicitudes de patentes de EEUU, en América Latina Brasil es el primer país del ranking con ape­nas 568 solicitudes. En cuanto a inversión en investigación ningún país latinoamerica­no llega a 1%, salvo Brasil que se encuentra muy lejos de 4,3% de Corea del Sur.

No innovar tiene consecuencias directas sobre la economía.

También podría gustarte Más del autor