Joven que combina trabajo, estudio y un exitoso emprendimiento propio

Ingeniarse para hacer varias cosas a la vez es una aventura que mu­chos no se animan a emprender. Pero con esfuerzo y la dedicación requerida, personas como la emprendedora de hoy logran contar la historia de combinar un negocio, trabajo parti­cular y universidad al mismo tiempo.

La pasión por crear y poner en práctica toda su creatividad le abrió las puertas para des­empeñarse en una ac­tividad extra aparte de su trabajo dentro de una guardería. Kiara Campos Cervera es una joven de 20 años que con sus di­seños y creaciones logra ingresos extra comple­mentando su amor por la psicología con el arte con maderas y colores.

INICIOS
Es estudiante del tercer año de Psicología, y des­de hace cuatro años vie­ne poniendo en práctica su talento en pinturas y diseños que son exclu­sivos, a elección de sus clientes. Kiki Arts fue el nombre que le puso a sus objetos y desde que empezó a comer­cializarlos ha captado la atención de extranjeros que solicitaron el envío de sus diseños.

“Lo hacía como un pa­satiempo. Pero después todo el mundo veía y se convirtió en un nego­cio”, comentó Kiara y agregó que poco a poco, con fechas especiales fue que inició el pres­tigio de sus productos personalizados.

“Todo es como el clien­te quiere”, dijo. Inicial­mente practicó por su cuenta y se especializó en talleres e internet para profundizar sus co­nocimientos en el tema. Actualmente trabaja para una guardería, y sus tiempos libres los emplea para cumplir con los pedidos que recibe semanalmente.

De esa forma empre­sas y personas se han mostrado interesadas en contar con sus productos por cantidad. “Trabajo a la mañana y de noche hago facultad, es complicado tener un ne­gocio aparte, lo hago desde mi casa en donde ten­go un taller dedicado al arte”, comentó.

“El año pasado los pro­ductos viajaron a Aus­tralia, Estados Unidos y España”, detalló.

PRECIOS
Los precios de sus pro­ductos varían dependiendo del modelo solicitado por el cliente. en Kiki Arts los precios parten de los G. 70 mil al tratarse de objetos con diseños escogidos o su­geridos por sus clientes.

EMPRENDER
“Es complicado hacer esto, al principio pensé que no iba a poder hacer todo al mismo tiempo. Pero mi familia me ayu­da en todo momento”, concluyó.

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