La adversidad como una perla para sobresalir

Emprender no siem­pre es una cuestión de gusto o elección. A veces, emprender es sobreponerse a una difi­cultad emergente que acecha contra el bienestar personal o familiar. Para muchos como Angie Leiva, fue la forma ideal de salir adelante y de­mostrar que con voluntad, pocas cosas son imposibles.

EL IMPULSO
uego de una separación en la que le tocó quedar a cargo de su pequeña hija, Angie aprovechó sus habilidades manuales para poner ma­nos a la obra en un negocio propio que hoy le permite registrar buenas ganancias mensuales. “Como yo siem­pre fui habilidosa con las manos, tomé la oportunidad, y vi la iniciativa de ofrecer entre amigas. Ellas son las que fueron recomendando mi trabajo”, sostuvo Angie en entrevista con 5días.

Su fuente de inspiración fue su hija; de esa forma, con “Dulce de Limón”, se dedica a la creación de objetos perso­nalizados para recuerdos de bautismos, zapatitos, pren­das, y termos bordados con perlas. “No hubo dificulta­des, más bien el desafío que una se pone a una misma y decir “yo puedo”. Tengo dos manos, dos piernas, y cabeza, es cuestión de buscar la for­ma”, agregó.

Inició en el 2012, invirtiendo solamente la suma de G. 80 mil, para poder comprar sus primeras perlas, hilos y agu­jas. Hoy, dedicándose sola a entregar los pedidos que obtiene, entrega un máximo de 10 trabajos por semana, siendo su capital semanal unos G. 1.000.000. Aún no cuenta con un local propio, es así que todos los pedidos los recepciona vía online y desde su propia casa.

Una herramienta que le fue de gran ayuda fueron las redes sociales. “El Facebook me abrió muchas puertas. Presentando trabajos reales, originales, nada de googlear, ni copiar, son trabajos origi­nales”, señaló. Los precios de sus productos pueden partir de los G. 15.000 hasta los G. 250.000, si son los trabajos más solicitados, como los termos de aluminio forrados en cuerina y bordados con perlas.

“El autovalerme es una de las cosas que más me gusta, me hizo crecer mucho como persona al lidiar con las per­sonas en las ventas. Es lindo ver el ver que uno puede, crecimiento que se tiene día a día”, reflexionó Angie.

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