La seguridad nacional

Opinión Héctor Sosa Genaro Club de Ejecutivos

Considerando la actual si­tuación que vive el país con los permanentes secuestros realizados por grupos arma­dos que amenazan constan­temente a los ciudadanos, del norte en especial, y las graves consecuencias socio-econó­micas que ello implica, es im­portante analizar lo que sig­nifica la seguridad nacional, y cuáles son sus alcances.

Lo complicado de la cantidad de elementos que componen este concepto, debido a la va­riada naturaleza de los pro­blemas, dificulta definirlo de una manera sencilla. En este sentido, Josías de Carvallo, catedrático del Instituto de Sociología y Política de la Uni­versidad de San Pablo, soste­nía que “la Seguridad del Es­tado no puede ser considerada como una cosa abstracta, una vez que ella tiene un conteni­do ideológico profundamente dinámico, el cual varía con la política de cada Estado”.

Es imperioso entender la es­tricta relación que hay entre los conceptos de desarrollo y seguridad, al punto que no se puede disfrutar de la plenitud de uno de ellos sin la presencia del otro. Es indispensable que el Gobierno de turno entienda la necesidad de trazar un norte en cuanto a sus objetivos.

Los diferentes proyectos de desarrollo de un país abarcan un ámbito muy importante y extenso que incide en la in­dustria, en la actividad agro­pecuaria, la tecnología, salud, etc. Y la implicancia de estas áreas puede crear situaciones que impacten a nivel interno o externo, por lo que es indis­pensable su incorporación en el marco de lo que es la política de seguridad nacional. De esa forma, facilitará la implemen­tación del desarrollo pretendi­do, tal como se observa en los países del primer mundo, en donde el diseño y la ejecución de cada proyecto cuentan con la compleja estructura jurídica y logística, en su sentido am­plio, para que la alteración del statu quo no produzca conse­cuencias adversas a las ini­ciativas implementadas.

La estructura actualmente instalada en el país con liber­tades públicas y una econo­mía totalmente libre, exige que se prevean las condicio­nes necesarias para el ejerci­cio de dicha libertad, sin que la misma se convierta en un perjuicio para los inverso­res ante la imposibilidad de llevar adelante sus activi­dades. Vemos entonces que este concepto de Seguridad Nacional debe caracterizar­se por su dinamismo y, so­bre todo, por la capacidad de adaptación de las diferentes instituciones rectoras del país, que deben tener la fle­xibilidad suficiente para pre­ver situaciones de conflicto presentes y potenciales, que puedan obstruir o dificultar los fines trazados. La exis­tencia de grupos armados que acechan a productores y ganaderos, la integridad y seguridad de conciudadanos, son situaciones totalmente inaceptables para la materia en análisis, puesto que vio­lentan no solo los principios consagrados en la Constitu­ción Nacional, sino que hace totalmente evidente la debi­lidad del Estado y su absoluta incapacidad de cumplir con sus fines fundamentales.

Finalmente, el Estado tiene la obligación de brindar la es­tructura necesaria para el de­sarrollo del país en todos los ámbitos. Por tanto, urge una reestructuración de la Poli­cía Nacional y de las Fuerzas Armadas, las que deben estar acordes con el progreso de­seado, de manera a afianzar la seguridad interna y el orden internacional, en el sentido de poder contener cualquier situación que pueda significar una amenaza a la soberanía nacional.

También podría gustarte Más del autor