Las finanzas saludables pasan de generación en generación

APRENDER A UTILIZAR EL DINERO VA MÁS ALLÁ DEL AHORRO

“Al hablar de educación fi­nanciera no nos referimos al hecho de aprender números y términos complicados, mucho menos si queremos acercar a nuestros pequeños a este tipo de aprendizaje”, mencionaba el economista y padre de familia Rubén Ra­mírez Lezcano.

Un tema tan esencial y ne­cesario como lo es la educa­ción financiera dentro de la estructura de la economía del país es algo que, sin lu­gar a dudas, se debe traspa­sar a los hijos como legado educativo, dejándoles claro no solo los números sino la importancia de ellos, y mos­trarles que la economía no es solo un balance sino que la cotidianeidad de los manejos personales.

El desafío es gigantesco… ¿cómo lograr que desde ni­ños nuestros hijos aprendan de finanzas y que las apli­quen de manera efectiva? Llevar a cabo la tarea no debe de ser complicado sino muy didáctico.

EL EJEMPLO

Siempre será más eficiente comenzar con nuestro pro­pio ejemplo para que apren­dan la importancia de ad­ministrarse bien, así como enseñarles a tomar sus pro­pias decisiones, respetán­doles, pero al mismo tiempo orientándoles efectivamen­te sobre sus decisiones men­ciona el economista.

PARTE FUNDAMENTAL

“La educación financiera ha sido parte fundamental de la formación integral de mis hijos teniendo en cuenta que como padres debemos pre­pararlos para que tomen las decisiones más importantes en sus vidas aprendiendo sobre el valor del dinero y saber que es una herramienta que le permitirá, no solo sa­tisfacer sus propias necesi­dades sino, también generar mejores condiciones para su sociedad”, comenta Rubén Ramírez como anécdota de su faceta de padre de familia.

COMO ESPONJAS

“Los niños son como es­ponjas que todo absorben” son observadores y tienden a adoptar las actitudes de los adultos que los rodean como sus papás y hermanos, la forma en que los miem­bros de la familia manejan el dinero y toman decisiones en conjunto, repercute en los pequeños de ahí la im­portancia de inculcarles el valor del dinero, sin olvidar los valores positivos que se desenvuelven en el núcleo familiar remarca el econo­mista.

EJEMPLO Y OBJETIVO

Comienza por poner el ejemplo ratifica el econo­mista en cuanto a técnicas de enseñanza; cuando quie­ra comprar algo explícale a tu hijo, cuéntale cuál es el precio de lo que deseas adquirir y el tiempo que te tomó reunir el dinero. Así no sólo valorará el dine­ro, también, todo lo que se compre con él.

Ayúdalo a establecer metas de ahorro a corto y mediano plazo, analicen el tiempo que les llevará para alcanzar cada una, apóyalo y dale un estímulo, por ejemplo: por cada 50 que ahorre, tú apor­tas otros 50.

Por otro lado entre otras estrategias el economista mencionaba desde su ex­periencia que la visita al supermercado puede ser una excelente oportuni­dad para mostrarle cómo se realiza un presupuesto “hagan uno juntos y al ir de compras, pídele asegu­rarse que todos los artícu­los de la lista, estén en el carrito, y que no se haya sobrepasado la cantidad destinada a este gasto”.

EXPERIENCIA.

Mis hijos fueron preparados a lo largo de sus vidas en materia de administración de sus finanzas, hoy viven solos y administran sus recursos propios y como estudiantes universitarios han tenido que sortear enormes desafíos sobre los conflictos de prioridad de sus gastos e inversiones.

En la vida se aprende mucho de nuestros propios errores, pero tener herramientas ayuda a que sus impactos sean leves y corregibles rápidamente es también un compromiso de los padres como los primeros educadores en el núcleo familiar.

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