Las finanzas sanas ayudan a mejorar la calidad de vida

Las mujeres se caracteri­zan por ser buenas organi­zadoras, y como tal, tienen la capacidad de planificar, ordenar, saber, mandar, po­nerse metas y perseverar; sin embargo, muchas de esas cualidades no son apli­cadas a la hora de manejar el dinero y son realmente fun­damentales para ordenar la vida financiera y bosquejar el futuro.

En esta era donde el con­sumismo es la base del co­mercio, nunca está de más formarse en el área de las finanzas personales para aprender a manejar eficien­temente el dinero.

En la medida en que las cuentas estén controladas, los gastos equilibrados y se pueda disfrutar de los gus­tos personales; las finanzas no serán un quebranto sino que darán tranquilidad, su­mando así una mejor cali­dad de vida.

En ese sentido, la Lic. Daisy Abente explicó que las fi­nanzas sanas van más allá de tener un presupuesto equilibrado y deudas con­troladas, sino que también están relacionadas con los gastos de mayor disfrute, los que se eligen por placer o por preferencias personales.

“No hablamos de una re­presión constante y vivir de manera austera, nece­sariamente. El dinero está para ser usado en aquello que más me guste, me sa­tisfaga y me dé placer. Todo con medida y dentro de los parámetros saludables, está bien hacerlo”, manifestó.

MUJER E

INDEPENDENCIA

Una de las grandes con­quistas de la mujer es la in­dependencia, y esto incluye la independencia econó­mica, explica Abente. Sin embargo, muchas mujeres se ven en la necesidad de depender de una persona para solventar sus gastos.

“No está mal depender necesariamente de otra persona, siempre y cuando estén claros los acuerdos y éstos se cumplan, pero más que nunca sabemos que la mujer tiene la capacidad mental, social y emocio­nal para ser tan producti­va como los varones. Aún seguimos esperando ser reconocidas con la misma vara que ellos”, enfatizó.

No obstante, en el caso de las mujeres dependien­tes, la recomendación es que puedan hacer buenos acuerdos y velar porque éstos se cumplan, así como hacer valer las tareas rea­lizadas para el bien común familiar, según agregó. “Va a depender de cada perso­nalidad de mujer, el hecho de que se sientan con me­nor autoestima al pedir di­nero, no lo veo nada malo, pero es bueno que recuer­den esas mujeres que tie­nen un gran potencial a ser explotado”, manifestó.

COMPRAS POR

IMPULSO

Generalmente, el hecho de comprar por impulso hasta sobrepasar inclusi­ve la capacidad de pago es un problema mayormente asociado a las mujeres. Daisy Abente explica que este problema va más allá del género, ya que afec­ta tanto a hombres como mujeres.

“La impulsividad es una acción descontrolada ante una situación general­mente sin mucho análisis previo, por lo tanto reco­nocer que me pone ansio­sa, qué situación me saca del equilibrio, qué emocio­nes me genera el salir de compras son puntos cla­ve”, explicó.

Para evitar este tipo de situaciones lo ideal, según añadió, es ir de compras con la lista de las necesi­dades elaboradas previa­mente, de esta manera se evitará comprar sin sen­tido.

“Aprendamos a planificar las compras haciendo lis­tas de las necesidades, por lo tanto podemos hacer lista de alimentos, ropas o remedios; asi evitaremos caer en comprar cosas in­necesarias”, finalizó.

5 Claves para manejar las finanzas desde el lado afectivo

1. Reconocer el punto de partida: No hay peor ciego, que el que no quiere ver. Darse cuenta de la situación y asumirla es el primer paso. Analizar las finanzas y aceptarlas tal cual están en el punto inicial.
2. Atacar las creencias. Observar qué pensamientos tenemos sobre el dinero, del trabajo, de las compras, de la vida que quiero tener, de mis valores. ¿cómo me hacen sentir las acciones que llevo a diario?
3. Identificar prioridades: Cada una debe saber qué necesita, qué desea, a dónde quiere llegar. Establecer prioridades y ser coherentes a la hora de actuar es fundamental, esto habla de ser íntegros.
4. Ponerse metas: Objetivos que den sentido a todos los movimientos que hagas, para que el resultado sea el que anhelas.
5. Ser perseverantes: Las cosas buenas requieren de tiempo y esfuerzo, ser constantes a la hora de emprender acciones para lograr lo deseado.

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