Profesora de danza crea estudio que invita a bailar con el alma

"Alma y vida, Estudio de arte"

Nathalia Llerena

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Compartir esa pa­sión que los impul­sa a salir adelante y promover una nueva generación con los mismos sueños es uno de los motores que impulsó a Rossana Fois a crear su pro­pio estudio y dejar mella en el mercado con su talento a través de Alma y Vida, Estu­dio de Artes.

“Si bien me dedico a ense­ñar danza hace más de 10 años, hubo un momento de mi vida en el cual me en­contré enseñando en más de diez instituciones a la se­mana, iba de un lugar a otro todos los días. Sentía que en las otras instituciones tenía un límite el desarrollo de mi creatividad”, relató Rossana Fois Cáceres.

De allí que decidió abrir Alma y Vida, Estudio de Ar­tes, no sólo para quedarse a enseñar en su propio local, sino también con el fin de brindar amor y pasión por el arte a niños y adultos. “¡Fue la mejor decisión que tomé en mi vida!”, destacó.

AMORES CONJUGADOS

“Considero que combiné mis dos amores: la docencia y la danza, siempre fue un placer para mí el enseñar y más aún bailar, y aunque aún nos falta mucho cultu­ralmente a nivel país siento que en mi espacio puedo fo­mentar la cultura en los más jóvenes, así como también alentarlos al desarrollo de su propia creatividad”, contó.

Alma y Vida nació a fines del 2016 como una idea que se concretó en febrero del año siguiente. Con un año de vida ya cuentan con casi 50 alumnos en todo el Estudio.

“Recuerdo que con un poco de incertidumbre inicié al­gunas de las clases con tan sólo tres o cuatro alumnos”, relató.

En el Estudio cuentan con cursos para niños baby y preballet, danza paraguaya, danza clá­sica, danza jazz y dan­za española. Para los adultos Cardio Dance, Ritmos Latinos, Salsa, Bachata y lo nuevo que están implementando es el Mom Dances, un estilo en el cual bailan las ma­dres con sus bebés con el método de porteo.

“Somos el único Estudio de Artes con certificación internacional que cuenta actualmente con este estilo de baile en nuestro país”, agregó.

El equipo detrás que hace funcionar cada pieza del estudio está compuesto por cinco profesores y una secretaria. Nuestra em­prendedora se encarga de la coordinación general y también dicta clases.

INVERSIÓN

Para dar vida a su propio estudio de arte, nuestra em­prendedora requirió de una inversión inicial de G. 50 millones.

INNOVACIÓN

Como todo emprendimien­to que apunta a fortalecerse día a día, su principal desa­fío es la constante innova­ción. “Es clave para evitar la rutina, por ejemplo, con las más pequeñas realizamos juegos corporales que mo­tiven su desarrollo motriz grueso para luego introdu­cir el programa académico de cada estilo de danza”, añadió.

SEGUIR CRECIENDO

En lo que refiere a los pro­yectos a futuro, mencionó que estos se enfocan en ampliar el Estudio e incluir otros estilos artísticos en el mismo, así como trascender internacionalmente llevan­do nuestra música y nuestra danza a otros países de una manera más creativa e inte­gral.

ELECCIÓN

DEL NOMBRE

“Siempre quise que mi Es­tudio tenga un nombre sig­nificativo, y yo soy una per­sona muy pasional, cuando realizo una coreografía le pongo el 100% de mí, es por ello que surge como nom­bre Alma y Vida, porque siempre hice así todo, con Alma y Vida”, finalizó.

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