Sanidad y prevención de riesgos laborales: buenos productos que se venden bien

POR ANTONELLA LLAMAS
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Menos conflictos y más y mejores clientes. En el mundo actual, lo debido y conveniente es que toda relación laboral se respeten los derechos y obligaciones del empleador y del trabajador previstos en la normativa laboral. Entre ellos los relativos a la sanidad, salud y prevención de riesgos en el trabajo. No se trata solamente de respetar los derechos de las personas, de lo que hablamos es de la innegable y creciente selectividad con la que operan buena parte de las empresas a las que queremos colocarle nuestra producción y servicios.
Una de las consecuencias de la hiper conectividad, que facilita la comunicación global, es la profundización y expansión de un proceso dinámico que vincula la reputación de todos los actores de una cadena de valor: no es lo mismo para una corporación que vende calzado en Europa que sus proveedores incumplan las normas sanitarias que se aplican en sus mercados…y que demandan los consumidores. Una noticia puede descalificar la marca y las sucesivas revelaciones negativas pueden desplazarle y darle mayores oportunidades a su competencia. El empleador debe garantizar un mínimo de condiciones favorables para el desempeño laboral seguro y digno, según los estándares de mercados exigentes.

Esto supone costos excesivos suponen muchos empresarios en Paraguay. Esta generalización, como todas, no suele surgir de un examen profundo: Además de los motivos morales y éticos, hay razones económicas y comerciales para que los empresarios apuesten a la calidad de la seguridad e higiene ocupacional. Uno de los obstáculos culturales que enfrenta la evaluación racional de la relación entre los costos y beneficios de cumplir cabalmente la normativa que establecen la Constitución Nacional y el Código de Trabajo, así como las reglamentaciones y recomendaciones técnicas sectoriales, son sus principales beneficiarios.

Los empleados deben valorar la severidad en la prevención de los riesgos ocupacionales y cumplir con todos los requerimientos legales y obligaciones. Deben prestar los servicios contratados de manera correcta, empleando las herramientas provistas para desempeñar sus labores según la naturaleza del servicio que ofrece la empresa.

Tienen que abstenerse de realizar cualquier acto que pueda poner en peligro su seguridad y la de los demás en el establecimiento de trabajo. Es allí donde las normativas que hacen a la salud, seguridad e higiene ocupacional ganan un papel importantísimo para avalar el cumplimiento de las tareas laborales de manera segura y complementar de esta manera los demás derechos y garantías previstos en el Código Laboral y/o en leyes especiales. Sobre el punto, un empleado que trabaja en el manejo de herramientas de precisión o en la altura, de ninguna manera puede obviar el cumplimiento de las normas respecto del uso obligatorio de los equipos de protección individual, y debe contar con la información y formación adecuada para hacerlo.

De lo contrario, pueden darse consecuencias indeseables y hasta trágicas en algunos casos. A nivel global existen un sinfín de normas sobre seguridad ocupacional; en Paraguay, la obligatoriedad del cumplimiento de las normas de seguridad e higiene en el trabajo nace en la propia Constitución Nacional, aclarando que ante las violaciones se aplicarán las sanciones respectivas. En el mismo sentido, el Código de Trabajo establece la obligación de adoptar las medidas adecuadas en la empresa para prevenir riesgos y para crear y mantener las mejores condiciones de higiene y seguridad en el trabajo. El trabajador está obligado a observar en el cumplimiento de sus labores, todas las medidas de higiene, seguridad y medicina laboral.

PARA EL EFECTO, LA NORMATIVA ESTABLECE QUE TODO TRABAJADOR DEBE:
1) Emplear las herramientas de trabajo, los equipos y en general toda la maqui naria, de manera correcta;

2) Usar y mantener adecuadamente la ropa y el equipo de protección indivi dual provisto por el empleador, dándole
el uso y destino adecuado;

3) Evitar desactivar u operar indebida mente los dispositivos de seguridad de las herramientas, equipos y toda ma quinaria de trabajo;

4) Contribuir con el empleador en la em presa a fin de gozar de las mejores condi ciones de seguridad, higiene y salud; y,

5) Comunicar al empleador y a quien corresponda sobre cualquier hecho o situación que implique un peligro en los establecimientos, así como todo defecto comprobado en los sistemas de protec ción. Asimismo, se establece que el incumplimiento a las obligaciones en materia de salud, higiene y seguridad en el trabajo constituye una contravención grave pasible de aplicación de sanciones disciplinarias a los empleados.

En algunos casos y conforme a la gravedad del hecho cometido, inclusive es posible aplicar directamente un despido con justa causa. En este punto, el asesoramiento profesional gana trascendencia para poder analizar adecuadamente una situación y poder aplicar correctamente una sanción disciplinaria. Como es sabido, la aplicación incorrecta de un despido puede acarrear consecuencias económicas indeseadas para la empresa. Por su parte, el Reglamento General Técnico de Seguridad, Higiene y Medicina en el Trabajo, regula todos los aspectos relativos a las condiciones y requisitos técnicos mínimos obligatorios que, en materia de prevención de riesgos profesionales y de mejora del medio ambiente de trabajo, se requiere cumplir en todo establecimiento de trabajo.

El citado reglamento contiene disposiciones generales aplicables a todo establecimiento laboral, así como disposiciones para trabajos específicos como trabajo en altura, excavaciones, explosivos, entre otros. En el marco de la organización en materia de salud, seguridad en el trabajo dentro de la empresa, el trabajador, entre otras obligaciones debe someterse a los exámenes médicos correspondientes y debe integrar los organismos que establecen las leyes y reglamentos, todo lo cual no busca otra cosa que garantizar un ambiente de trabajo seguro y saludable.

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