Legado de madre desde la cocina del hogar fue base de fructífero negocio

El legado de una madre puede tener mucho más peso para llegar a la eje­cución de los sueños.

El legado de una madre puede tener mucho más peso para llegar a la eje­cución de los sueños. Con una pasión asumida, la dedicación y la constancia pueden ser el motor que permitan el despegue de ambiciones muchas ve­ces riesgosas, pero “en el riesgo está la ganancia” reza el dicho, y una joven emprendedora reconoció el valor del legado de su madre y emprendió una dulce travesía en el mun­do de la gastronomía.

LEGADO MATERNO

Marta Gabriela Peralta, de 23 años, heredó de su madre un marcado talen­to en la cocina, y desde niña lo ejercita trazando una nutrida experiencia desde el seno del hogar. De allí, hace tres años nació Matu’s Cook Room, su empresa dedicada a la elaboración de productos dulces y salados, además del servicio integral de catering con presencia en importantes eventos de la capital.

“Desde pequeña tuve inclinación hacia la coci­na por medio de mi ma­dre, quien fue la que me enseñó los primeros pa­sos”, comenzó diciendo Gabriela. Desde este in­trépido involucramiento en los quehaceres de su madre fue adquiriendo mayores conocimientos a través de fascículos de cocina, prestando aten­ción a los programas de TV, y con una variada combinación de recetas de sus tías y abuela, que las puso en práctica des­de su niñez.

Con una firme con­vicción de que la cocina era lo que la apasionaba, ingresó a cursos espe­cíficos para ampliar sus conocimientos de cam­po. “Desde chica quise seguir los pasos de mi madre en la cocina”, destacó, atribuyéndola su impulso por querer crecer.

PRIMEROS PASOS

El sueño de un negocio propio inició, en primer lugar, con pedidos fami­liares, los cuales fueron muy bien recibidos y apoyados por sus primos, tíos y amigos.

“Fui avanzando con los dulces, salados, hasta el servicio de mesa de dul­ces para acontecimien­tos especiales, como boda, bautismo, baby shower”,. detalló la em­prendedora.

Hoy, su empresa ofrece una diversidad de tor­tas, así como tartas de frutas, flan, shots fríos, pavés, brownies, volcán de chocolate, alfajores de maicena, pastafrola, cupcakes, brigadeiros, bocaditos de coco, galle­titas de manteca, tortas y cookies de avena.

Los productos salados también se imponen con los servicios de bocadi­tos y buffet para even­tos especiales. Además, cuentan con un servicio especial de mesas es­peciales para aconteci­mientos específicos.

VALENTÍA

A pesar de que al prin­cipio, los grandes com­petidores del rubro re­presentaban un riesgo para arrancar con segu­ridad, Gabriela se animó a emprender.

Para contar con los equipamientos básicos, invirtió cerca de US$ 2.000. Con esa suma equipó el quincho de la casa de sus padres, y se hizo de vajillerías de ca­lidad para el servicio al que apuntaba.

Gabriela resaltó que los dulces son el fuerte de su negocio, y son los que marcan presencia en las bodas, con mesas prepa­radas por ellos mismos. Si bien hasta la fecha no cuentan con un local propio, ya son 4 las per­sonas que colaboran para cumplir con los pedidos puntualmente.

En cuanto a los precios de los productos, reco­noció que estos varían de acuerdo a la selección del cliente. “Tratamos de acomodarnos al presu­puesto con que cuenta el cliente”, especificó.

Con fe en Dios como el principal apoyo en sus proyectos, ella reco­mienda a los demás que “todo lo que hagan, há­ganlo con amor y mucha fe en el Todopoderoso”.

Contactos

Cel: 0981 410-203
RRSS: Matu´s Cook Room –
@matuscookroom
Email: [email protected]


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