De cholulos y generosos…

La Municipalidad de Asunción y la Secretaría Nacional de Cultura decidieron, en un rapto de curiosa generosidad, exonerar de impuestos al espectáculo presentado por el mundialmente famoso Circo del Sol titulado Amaluna. ¿Qué es el Circo del Sol, una organización humanitaria que atiende a enfermos terminales, una barra de abogados asistiendo a perseguidos políticos, una oenegé que lucha por los derechos de los pueblos originarios? ¿Qué es el Circo del Sol para merecer tanta consideración tributaria?
Una búsqueda somera de antecedentes arroja este resultado: El Circo del Sol es una empresa dedicada a la presentación de espectáculos de muy alta calidad, con un plantel itinerante y circos fijos en Las Vegas, Florida y Quebec, y con sede central en Montreal, estas dos últimas, ciudades canadienses. Sus planillas registran unos 4.000 empleados en todo el mundo y su facturación en 2016 fue de US$ 1.000 millones. El Cirque du Soleil –por su nombre en francés, uno de los idiomas oficiales de Canadá- es una empresa que creció de tal forma que a su fundador Guy Laliberté (clown, jugador profesional de póker y primer canadiense en viajar al espacio según su HV oficial) le fue imposible seguir sosteniendo él solo semejante monstruo empresarial y en 2013 entró en emergencia. Tras despedir el 8% de sus empleados, en 2015 inició negociaciones para el traspaso accionario de la compañía a dos socios.

El primero de ellos es el Texas Pacific Group, empresa de capital de riesgo con sede en Fort Worth (Texas) y San Francisco, dedicada al comercio minorista, los servicios financieros, el cuidado de la salud, los bienes raíces, la tecnología y el software. Su facturación de 2016 alcanzó los US$ 83.000 millones. El segundo socio adquiriente es el gigante chino Fosun Group que opera en áreas tales como los fondos previsionales, el turismo, la moda y los bancos, siendo dueño además del club inglés Wolverhampton Wanderers. Su valor de mercado, según Forbes, era de US$ 13.000 millones en mayo pasado. Y un último detalle. Uno de los espectáculos más sensacionales montado por el Circo del Sol en Las Vegas se titula “Michael Jackson One”, descrito como “un electrificante tributo al rey del pop”. Las entradas más baratas cuestan US$ 90, se venden un año antes y se agotan en horas. ¿Y adivinen qué? En su web oficial, el Circo del Sol hace la siguiente advertencia: “Las entradas están sujetas a impuestos y cargos…”.
Pero en el Paraguay somos tan manirrotos, nos sobra tanto la plata, que a esta máquina de facturar a escala global, el fisco paraguayo y la opulenta Municipalidad de Asunción le perdonan todos los “impuestos y cargos”.
¿Alguien puede dar una explicación de semejante despropósito? ¿No es como para que la Procuraduría de la República meta la mano y ponga las cosas en su lugar? Y quienes se pasaron de cholulos, que paguen los costos de su bolsillo, ya que se han puesto tiernos y dadivosos con plata que no les pertenece.

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