La importancia y ventajas de contar con un seguro agrícola

Una de las principales características que dis­tingue a la agricultura es su gran dependencia de la naturaleza: viento, sequía, granizo, lluvia, heladas, plagas y enfer­medades de las plantas, son sólo algunos riesgos de la actividad.

Motivo por el que olea­ginosas.org destaca en su portal que una forma de administrar el riesgo de la producción son los se­guros agrícolas, los cua­les son operados por las compañías de seguros y fondos de aseguramiento.

Refieren, que el segu­ro agrícola se enfoca en proteger los riesgos po­sibles y la inversión rea­lizada por el campesino para obtener un cultivo específico en una zona geográfica determina­da en el ciclo agrícola correspondiente, a fin de aminorar las pérdi­das económicas y con­secuentemente atentar contra el patrimonio del mismo.

BENEFICIOS
Las ventajas de contar con un seguro agrícola no sólo benefician a los agricultores, ya que és­tos obtienen protección personal, sino también al propio país, al gene­rar un ahorro interno, dando mayor estabilidad directa e indirectamente al sector.

Por todo esto, en los últimos años algunos gobiernos, como incluso el paraguayo -para agri­cultura familiar- han decidido comprar cober­turas de seguros agríco­las para evitar la pérdida de dichos recursos, así como la descapi­talización de los pro­ductores y campesinos, en caso de alguna even­tualidad que perjudique las cosechas.

Ante un evento, el segu­ro agrícola puede cubrir de manera individual o en grupos los riesgos cli­matológicos o biológicos.

Este riesgo es la proba­bilidad de afectación de la cosecha en su cantidad y/o calidad por efecto de un fenómeno adverso para el cultivo.

POR TIPO DE RIESGO, LOS SEGUROS AGRÍCOLAS SE CLASIFICAN EN:
• Riesgos Climatológicos: se­quía, incendio, vientos fuertes, granizo, inun­dación, heladas, falta de piso, exceso de hume­dad, bajas temperaturas y ondas cálidas.

  • Riesgos Bio­lógicos: enfer­medades y plagas y depredadores.

Relacionados con la nacencia y la siembra: imposibilidad de sembrar, no nacencia, taponamiento, baja po­blación.

  • Riesgos cubiertos bajo condiciones de invernadero: lluvias, granizo, nieve y explo­sión en invernadero.

Los riesgos que quedan excluidos de la cobertura son los no descritos: ma­las prácticas agrícolas, terremotos, erupciones volcáni­cas, des­borda­miento de cauce no atribuible a lluvia excesiva, entre otros.

LA COBERTURA PUEDE OTORGARSE MEDIANTE:
• Seguro a la inversión: garantiza la recuperación del costo del cultivo ante un evento dañoso protegido, cuando el valor de la producción obtenida es inferior a la inversión realizada por el agricultor.

  • Seguro a la cosecha esperada y a produc­ción garantizada: cu­bren los daños contra los riesgos que se señalen como cubiertos y ampara la producción esperada (seguro a la cosecha es­perada) y un porcentaje de la producción acorda­do (seguro a la produc­ción garantizada) a un precio pactado, tomando como referencia la media de producción del agri­cultor, o si se carece de ésta, la media de la re­gión.
  • Seguro por planta: ampara la pérdida total de la planta a costo de pro­ducción, o su rehabilitación cuando ésta sea factible.

Para tener acceso a la in­demnización, los sinies­tros deben ser hechos del conocimiento del asegu­rador por parte del agri­cultor asegurado, y previa aceptación de la ocurrencia del siniestro el asegurador deberá cubrir la indemni­zación, la cual no será su­perior al valor de la suma asegurada.

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