Crisis de industria láctea persiste

La escasez de materia prima

RIPE

La industria láctea uruguaya sigue bajo amenaza. Si bien la decisión que tomó el Banco Repú­blica (BROU) –sobre fines de enero de dar un año de gracia para la amortización de créditos– implicó una bocanada de oxígeno para las empresas Pili, Calcar y Claldy, los problemas no desaparecen.

La falta de materia prima para el procesamiento es hoy una “limitante” que tiene todavía en aprietos a dos industrias: Pili y Cole­me, informó a El Observa­dor el dirigente de la Fede­ración de Trabajadores de la Industria Láctea (Ftil), Carlos Cachón. “La situa­ción es bastante compleja por la falta de leche en am­bos casos”, alertó. A este panorama adverso –que se arrastra desde hace un par de años–, ahora se sumó un verano seco que ya está pasando factura en los niveles de remisión de las principales cuencas leche­ras del país, situación que puede agravarse en otoño si las pasturas de invierno no logran implantarse en tiempo y forma. “Si bien los precios internacionales de los lácteos parecen esta­bilizarse, el gran problema hoy es de dónde aparece la leche”, resumió Cachón.

El integrante del sindicato de Pili, Teodoro Petrib, in­formó a El Observador que para este lunes la empresa convocó al gremio para una reunión bipartita, donde podría comunicar­se el envío de parte de la plantilla de 130 trabajado­res a seguro de paro.

Eso porque la firma san­ducera hoy apenas está procesando unos 110 mil litros diarios de leche, y to­davía no alcanzó un acuer­do con Conaprole para que la derive producción para trabajar a façon para la principal industria del país. La única información que maneja el gremio es que las partes estaban ne­gociando pero sin avances hasta el momento. Para Pili se hace imprescindi­ble obtener un flujo mayor de leche para amortizar su costos fijos y cumplir con sus obligaciones financie­ras.

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