Los aranceles no son el final… solo el comienzo

Donald Trump no tiene miedo a una guerra comercial

El presidente Donald Trump está dando su paso más audaz para nivelar el campo de juego económico con China, ordenando amplios aranceles a productos chinos en una medida que podría intensificar las ya tensas relaciones comerciales entre las dos mayores economías del mundo.

El presidente instruirá al representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, imponer aranceles sobre alrededor de US$ 50.000 millones en importaciones chinas, dijo un alto funcionario de la Casa Blanca.

Trump tiene previsto firmar una nota ejecutiva que emita las instrucciones el jueves en Washington. Dentro de 15 días, el representante de Comercio presentará la propuesta de una lista de productos que enfrentará aranceles más altos.

Trump también pedirá al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, proponer nuevas restricciones de inversión a compañías chinas en 60 días para proteger las tecnologías que Estados Unidos considera estratégicas, dijo el asesor económico senior de la Casa Blanca, Everett Eissenstat.

La medida se produce en momentos en que los encargados de política de todo el mundo advierten de una guerra comercial en gestación que podría socavar la recuperación mundial más generalizada en años. Las acciones de Estados Unidos cayeron bruscamente el jueves temprano en medio de preocupaciones de que la medida de Estados Unidos podría causar una severa respuesta de China. Mientras tanto, grupos empresariales que representan compañías que van desde Walmart Inc. hasta Amazon.com Inc. advierten que los aranceles de Estados Unidos podrían aumentar los precios para los consumidores y perjudicar los precios de las acciones.

El presidente Donald Trump ha decidido “detener la imposición de los aranceles con respecto a esos países”, dijo Lighthizer al Comité de Finanzas del Senado el jueves. “Tenemos los dos países Nafta. Tenemos Europa, Australia, Argentina, Brasil y obviamente Corea”.

No quedó claro por sus comentarios al comité si Estados Unidos había ofrecido estos países como una exención permanente o si no tendrían que pagar las tarifas mientras negociaban una solución. Lighthizer dijo el miércoles que Estados Unidos quería concluir la discusión con los países sobre las exenciones para fines de abril.

Trump anunció a prin­cipios de este mes que estaba imponiendo un arancel de 25 por ciento sobre el acero importado y un 10 por ciento sobre el aluminio, pero eximió a Canadá y México en tanto aceptaran un Acuerdo de Libre Comercio de Améri­ca del Norte actualizado. También dejó la puerta abierta para que los alia­dos negocien sus propias exenciones, lo que desató un furioso esfuerzo de presión por parte de socios comerciales como la Unión Europea, que amenaza con represalias si es afectado por los deberes.

OPCIONES

Las medidas anunciadas por China en respuesta a los aranceles impuestos por Donald Trump son sólo el primer movimiento de la segunda economía del mundo en tamaño. La his­toria sugiere que no será el último.

El Ministerio de Econo­mía en Pekín anunció que impondrá aranceles a pro­ductos de Estados Unidos, incluida una tarifa del 25 por ciento a las importacio­nes de carne de cerdo y alu­minio reciclado, además de impuestos del 15 por ciento a tuberías de acero estadounidenses, frutas y vinos. Pero éste es sólo el inicio de una larga lista de opciones del país asiático, si las tensiones con Estados Unidos se agravan. Ésta es una lista de otras medidas con las que China podría afectar las exportaciones anuales de Estados Uni­dos, que hoy suman US$ 130.000 millones.

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