Cambiar el paradigma educativo

Por Aleli Gustale
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Con motivo de la Semana de la Educación, estuvo en nuestro país Mathias Gómez Montecino (30) investigador de Política Educativa de Educación 2020, Chile y jefe de proyecto del Laboratorio Internacional de Incidencia Ciudadana que se realiza de manera conjunta con Panamá. Su área de investigación es la educación superior y técnico profesional.
¿Qué es y cómo surge la organización?

Educación 2020 es una Organización no gubernamental (ONG) que nace en 2008 como movimiento ciudadano, en un contexto de aguas políticas y sociales muy agitadas por el debate educativo.

En ese momento, como movimiento, realizamos un fuerte trabajo de visualización sobre los problemas que el sistema educativo chileno vivía desde una mirada técnica y política. Este rol se ha fortalecido sumando trabajo directo en escuelas, realizando estudios sobre el diseño e impacto de las políticas públicas educativas y con un gran equipo de comunicaciones que da a entender cómo funciona el mundo de la educación y qué cosas podemos hacer para mejorar su calidad.

¿Cuáles son sus áreas de trabajo?
Trabajamos en 3 grandes áreas.
• Informamos a la ciudadanía sobre el debate educativo de nuestro país, nuestra opinión sobre proyectos de ley o sobre temas que consideramos clave posicionar en la opinión pública.
• Para cumplir con esto trabajamos en incidencia política basados en un permanente contacto con autoridades, los actores del mundo académico y social, de esta manera, estamos al día en el debate educativo internacional.
• Como última gran área, trabajamos directamente con escuelas ayudándolas a desarrollar lo que hoy creemos es el principal desafío en nuestro país: cambiar la manera de enseñar y aprender.

Las aulas de hoy no son muy distintas de las de hace 100 años y esto nos muestra que tenemos un gran desafío por mejorar y modificar materiales, incorporar nuevas técnicas pedagógicas, sumar tecnologías, etc. Se trata de cambiar el paradigma educativo desde el simple “yo te enseño” (y no me importa mucho cómo aprendes en realidad) a “yo te apoyo en cómo tú has aprendido a aprender”.

¿Cómo decidieron trabajar con jóvenes?
Desde nuestro origen siempre hemos trabajado de forma cercana con dirigentes estudiantiles y de universidades, tanto a nivel de organizaciones nacionales como locales, pues han sido actores clave para el debate educativo del país. En 2014 nos sumamos al trabajo que otras organizaciones como Unesco y la Universidad de Santiago realizaban formando jóvenes en lo que terminó por llamarse el Diplomado de Liderazgo y Derechos Estudiantiles. Desde esa fecha, hemos formado año a año a decenas de jóvenes de todos los grupos sociales con diferentes ideas y creencias, en conceptos vinculados a justicia educativa, políticas públicas y en herramientas de incidencia en políticas públicas educativas. Algunos de ellos incluso, se han convertido en líderes de organizaciones sociales vinculadas a educación.

¿Qué es el Laboratorio Internacional de Incidencia Ciudadana (LIIC)?
LIIC es un espacio en el que los jóvenes aprenden conceptos y herramientas que son necesarias para liderar la generación de cambios en la educación de sus países.

El programa les entrega conocimiento sobre el contexto educativo de la región y su país, qué elementos componen un sistema educativo y sobre qué son y cómo funcionan las políticas públicas educativas.

El aprendizaje es práctico e incluye talleres donde se forman y practican distintas habilidades comunicacionales, por ejemplo: desarrollar estrategias digitales o escribir columnas de opinión. Finalmente, todo se pone en práctica. Durante el laboratorio los jóvenes desarrollan un proyecto con el que se proponen incidir sobre algún tema educativo de interés. Así se forman como líderes e inciden sobre las políticas educativas de su país.

¿Cuál fue el beneficio que encontraron al generar intercambios con otros países?
Con algunos matices, los desafíos de nuestros países en educación son similares. E incluso gracias a esos matices, tenemos diferentes iniciativas e ideas que podemos compartir para hacer más directo nuestro camino hacia sistemas educativos de calidad. Por esta razón, es clave que las organizaciones que trabajamos en educación en Latinoamérica estemos permanentemente en contacto y trabajando de manera colaborativa. Tenemos mucho que aprender y en qué apoyarnos, a la larga, es más eficiente.

¿Por qué formar a los jóvenes para la incidencia?
Los jóvenes somos el futuro y el presente. La población joven de nuestros países es en general un grupo demográfico muy importante en tamaño y lograr avances en ellos y ellas es también lograr avances en los adultos y mayores de mañana. Es socialmente más eficiente.

Además, es en este grupo donde estamos viviendo más problemas de integración a la sociedad. Lamentablemente las cifras de jóvenes que no estudian y ni trabajan en la región van en aumento y también hay una mayor desafección con los sistemas políticos y democráticos de nuestros países.
Esto es un riesgo grave dada nuestra historia. La formación ciudadana y entregar herramientas de incidencia a los jóvenes es un imperativo en este tiempo y algo en lo que todos debemos aportar.

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