INCAPACES DE REPLICAR UN MODELO EFICIENTE

Orden, limpieza, organización. Es lo que se puede observar en el principal mercado municipal de la ciudad. ¿Asunción? No, Curitiba.

Se trata del principal centro de intermediación de productos de consumo masivo y que comenzó sus actividades en 1958 en un predio de dos hectáreas en donde se implantó un enorme pabellón de diseño racionalista. Seis décadas más tarde, el lugar recibe unos 3,5 millones de visitantes al año, la mayor parte compradores locales, otra gran parte turistas y muchas veces, una combinación de ambos. La atracción que produce este lugar se funda en una filosofía que el actual alcalde de la ciudad, Rafael Greca de Macedo, expone así: “Los curitibanos amamos el mercado. Vemos en él un espacio extraordinario. Aquí están los sabores de nuestra tierra, nuestro patrimonio gastronómico.

Todo eso nos hace desear que este mercado avance, con la idea de autogestión que es fascinante”. En esa línea, la alcaldía de Curitiba ha encargado a los permisionarios la ejecución de un proyecto dirigido a reaprovechar alimentos, achicar el desperdicio, gestionar los servicios de limpieza, higiene, control de plagas y la seguridad diurna. El mantenimiento de la estructura y la gestión pública del sitio corre por cuenta del municipio. El resultado se refleja en la frase del inicio. Es un sitio ordenado que facilita al cliente la ubicación de los productos.

También es un lugar higiénico, con pisos brillantes, cero basura y vendedores vestidos adecuadamente para manipular alimentos. Y también se destaca por la organización que permite un flujo anual de productos de buena calidad con precios razonablemente estables. No es Suecia, Japón o Canadá. Es Curitiba, por aquí cerca, a donde suelen viajar concejales asuncenos en “visita de trabajo”. Indudablemente, no aprendieron nada y si lo hicieron, se lo guardaron para ellos, incapaces de replicar un modelo sencillo y eficiente.

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