La primavera también llegó para los bancos

Pese a coyuntura internacional negativa y una economía menos dinámica

Fabrizio Pérez
[email protected] 

El florecimiento del sistema bancario en los últimos años se constituye como un hecho casi irrefutable gracias a los excelentes números que viene mostrando desde el 2015, pese a enfrentarse a una coyuntura internacional inestable política y  económicamente y altos porcentajes de liquidez en el mercado local, que en su momento dificultaron la concesión de créditos.

En este sentido, si comparamos los resultados presentados por el sistema al pasado mes de agosto con los del mismo mes pero del 2015, podemos observar que en ese entonces, la utilidad oscilaba los US$ 281 millones, unos US$ 26 millones menos que lo obtenido en el 2018, significando una expansión del 9,2%.

CRÉDITOS

En cuando a colocaciones, es altamente conocida la dificultad de otorgar préstamos que atormentó al sistema en los últimos años, situación que se puede comprobar con los altos porcentajes de liquidez manejados.

Pese a ello, y una economía paraguaya no tan dinámica como en lustros anteriores al último, las entidades lograron reinventarse y ganarse la confianza de los agentes económicos.

No es difícil confirmar lo mencionado precedentemente, ya que si miramos el comportamiento de los créditos en general de los últimos cuatro años, podemos verificar que al mes de agosto del presente año la concesión de préstamos creció en un 21,5% con respecto al octavo mes del año 2015 y un 12% con respecto a agosto del año pasado.

LIQUIDEZ

Se puede resaltar que el alto nivel de liquidez y escaza colocación permitieron que las tasas empiecen a bajar, hecho que redujo el spread financiero en los últimos meses, pero que en contrapartida fue incentivando nuevamente a los agentes a tomar créditos con precios mucho más atractivos.

Con tasas más bajas muchos proyectos de inversión se volvieron menos costosos, haciendo que la capacidad del sistema en financiar los mismos se canalicen en un aumento de créditos y en consecuencia de utilidades.

TARJETAS

Las tarjetas de crédito hasta el año 2015, para muchas entidades, eran consideradas como su producto estrella, debido simplemente a que a través de ellas se realizaban numerosas promociones y descuentos que atraían masivamente nuevos clientes.

Sin embargo, con la promulgación de la ley 5476 en setiembre del 2015, que regula las tasas de las mismas, se convirtió un producto atrayente, en uno poco rentable para las instituciones.

Recordemos que desde la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) no tardaron en reaccionar negativamente ante esta imposición de precios que ponía en peligro al libre mercado y asignación de precios por la libre interacción de oferta y demanda.

En este contexto, los bancos empezaron a sacar los carteles con promociones y descuentos de los comercios, hecho que no solo impactó a sus clientes, sino también a los mismo comercios que empezaron a ver caer sus ventas.

REINVENCIÓN

Aquí, se vio nuevamente la capacidad del sistema en reinventarse, ya que empezaron a cambiar de rumbo y direccionar el producto a sectores de alto poder adquisitivo, donde el servicio se mantuvo viable gracias a buenos porcentajes de rentabilidad.

En este sentido, el saldo de las tarjetas al mes de agosto del presente año, representaron unos US$ 470 millones, que si bien significa una caída del 9% con respecto a lo que se manejaba al mismo mes pero del 2015 (antes de la ley), ya se ve un importante repunte del 8% con respecto al saldo verificado al octavo mes del año pasado, hecho que comprueba la capacidad de reinvención mencionada.

También podría gustarte