Reformas culturales

Por Juan Pablo Fernández Bogado
Abogado

 

Cambiar los artículos e incisos de los códigos no será de gran utilidad si no se trabaja la cabeza de la gente y sus costumbres.

Desde que se ha iniciado el debate de las reformas, primero constitucional y  luego electoral al inicio de este nuevo periodo gubernamental, me ha parecido que buscan un recurso que servirá para entretener a varios sectores de la sociedad, en las eternas y largas jornadas de debates de qué vino primero, el huevo o la gallina.

Con esto no digo que estoy en contra de las reformas, pero si de vuelta vamos a gastar recursos y tiempo en hacer que esto no llegue a la gente y solo se debata entre cuatro paredes, me parece que sería bueno dejar las cosas tal cual están.

Al buscar el concepto de CULTURA, encontré que el mismo refiere al conjunto de conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo, a una clase social, a una época y esto también incluye a sus normativas que dan el marco que regula el deseo de esos hombres y mujeres hacia la formación de esa cultura en un determinado tiempo y espacio. No es poca cosa cuando vemos que estamos en puerta a algo tan grande que es la reforma de cómo queremos establecer las reglas de juego de las justas electivas en nuestro país. De esto puede salir una nueva forma de cultura que puede marcar una mayor participación e involucramiento en la política que es al final la búsqueda del bien colectivo.

Esperemos que abran más el espectro de la participación de todos los actores y que no se límite al ámbito legislativo, entendiendo que lastimosamente la calidad de representación también es un tema a reformar. Academia, Sociedad Civil, Gobierno, Sectores del campo, religiosos, obreros y medios de comunicación deberían de entender la magnitud de este cambio cultural que se viene y priorizar el diálogo en sus agendas. Una oportunidad única tenemos en puerta. No desaprovechemos la posibilidad de incidir, si es que nos dejan, y hagamos un verdadero cambio cultural donde elijamos nosotros y no hagan las reglas a medida para que elijan por nosotros.

También podría gustarte