El arte de los tragos con años de experiencia

Lo Prete Bartenders

El negocio de los tragos va muy asociado primero a la calidad del producto y por sobre todo a la presentación que se le da al mismo. Darío Lo Prete inició en el ámbito de las bebidas como ¨trabajo extra¨ y con el paso del tiempo se metió de lleno en ello.

¨Después de unos años trabajando en bares y un par de años como bartender para una marca de ron, me propusieron hacer tragos en un par de eventos empresariales, luego en una boda. Esa misma noche me reservaron para otra y sin querer descubrí que en el circuito de eventos se estaba generando el espacio para este tipo de servicio¨, relató Darío, quien sobre el camino fue descubriendo el alcance que podía tener ese proyecto.

En ese momento consideró que debía organizarse, y lo que empezó como un trabajo esporádico que llevaba en paralelo con la publicidad, se convirtió en algo fijo.

Lo Prete, apasionado con el negocio, empezó como bartender poco después de cumplir los 18 años en 1991.

Consultado sobre su primer inversión, el emprendedor menciona entre risas que sus primer gasto en el ámbito fue una licuadora que aún tiene por G. 200 mil, pero para iniciar con el negocio en sí fue un proceso en el que fue adquiriendo herramientas a medida que generaba ingresos, y para establecerse como marca realizó una inversión aproximada de G. 3 millones. La empresa se adapta a los tiempos actuales. ¨Hace 20 años éramos muy pocos los que tomábamos un Gin Tonic, la mayoría de la gente optaba por tragos frutales y dulces, hoy es imposible pensar en una barra sin Gin, por ejemplo¨, apuntó el emprendedor. ¨ Pasamos por el Martini de James Bond, el Cosmo de Sex and the City y un montón de cosas por el estilo¨.

Para la elección del nombre, recibió una idea que le ayudó a aclarar sus ideas; ¨Mientras buscaba algún nombre fantasía con onda, un gran amigo publicitario me dijo que deje de buscar, ya que la gente me conocía por mi nombre y era eso lo que debía explotar, ya que ese endoso acompaña un gran compromiso¨, manifestó Lo Prete, quien se decidió por su apellido.

El trabajo es un emprendimiento familiar en el que Darío cuenta con la ayuda de sus hijos y en ocasiones en que el servicio lo demanda cuenta con colaboradores freelance.

En el campo de los bartenders s, Darío resalta la confianza de la gente como fortaleza. Cuenta con más de 15 años de experiencia con el servicio y para mantener su nivel busca siempre elementos y trabajo de primera calidad. ¨Lo principal es no dejarse estar¨, destacó.

A futuro busca seguir innovando en un mercado en que la originalidad es fundamental para destacarse del resto. ¨Buscamos mantener el buen lugar que poseemos, y mejorar la calidad de nuestra oferta¨ dijo Lo Prete.

Como reflexión, Darío mencionó que uno debe tomar riesgos y animarse. ¨ Emprender es muy duro ya que si te equivocás no tenés a quién reclamar, te obliga a madurar en todos los aspectos y esforzarte más allá de lo que creías que podías, pero al final del día hacer lo que te gusta y que la gente te agradezca y recomiende es una sensación increíblemente grata¨, finalizó.

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