Preocupa la seguridad a días de la cumbre

Macri asegura que seguirán los más exigentes protocolos de protección

Entre protestas en la capital e incidentes violentos que culminaron en la postergación de la final de la Copa Libertadores, el presidente argentino Mauricio Macri debe lidiar con la incertidumbre de las delegaciones internacionales, que esperan que las medidas de seguridad a ser empleadas puedan garantizar que la cumbre G20 en la ciudad de Buenos Aires se desarrolle sin inconvenientes mayores.

“Vamos a trabajar para que salga bien. Pero esto que sucedió nos tiene que llevar en serio a la reflexión”, expresó el jefe de Estado argentino en una conferencia de prensa en la que acusó a los hinchas de River Plate de orquestar los fuertes disturbios del sábado pasado, que tuvieron repercusión a través del globo.
Para el encuentro que arranca en la mañana del viernes 30 de noviembre con la llegada de los líderes extranjeros, solo en materia de seguridad están destinados 22.000 efectivos policiales y 700 funcionarios del ministerio de Seguridad para custodiar lo que suceda adentro y fuera de las áreas restringidas para la realización de la cumbre y los traslados; esto sin contar el personal de inteligencia, que por tratarse de información confidencial no fue revelado por el gobierno argentino.
La ministra de Seguridad del país vecino, Patricia Bullrich, dijo que la cumbre se trata de un momento muy importante para el país y que el gobierno va a hacer todo lo que esté a su alcance para demostrarle al mundo que la Argentina está en condiciones.
Aún así, los actos de violencia que sucedieron el fin de semana pasado, que causaron la suspensión del partido entre los clubes River Plate y Boca Juniors, tuvieron un fuerte impacto sobre la confianza de que el gobierno pueda garantizar una cumbre pacífica.
“La ministra de Seguridad no puede asegurar que el plantel de Boca llegue bien al Monumental y quiere hacer creer que está capacitada para organizar el G20”, criticó la diputada argentina Victoria Donda.
En lo que respecta a las movilizaciones de organizaciones sociales que se oponen al encuentro de los jefes de Estado, el gobierno argentino tuvo un diálogo la semana pasada con el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y representantes de veinte grupos relacionados con la anticumbre del G20 y coincidieron en la necesidad de que las protestas se hagan de manera pacífica.

También podría gustarte