Una mirada a las 3R

Alejandro Martínez

Gerente de Auditoria EY Paraguay

En el sistema bancario paraguayo cuando un prestatario no puede pagar en fecha los créditos contraídos tiene la opción de solicitar una extensión del vencimiento del crédito siempre y cuando no se encuentre aún vencido (Renovación). O puede solicitar un nuevo crédito previo pago de una porción igual o mayor al 10% del capital adeudado, así como los intereses vencidos y otros cargos exigibles del crédito anterior, si cuenta con más de 60 días de atraso (Refinanciación). Por último, puede solicitar un cambio sustancial de las condiciones de su crédito de tal manera a lograr un alivio financiero, como una menor tasa de interés y/o una ampliación del plazo de amortización (Reestructuración). Estos tipos de créditos se encuentran específicamente regulados en nuestro país desde hace mucho tiempo atrás, oportunidad en la que se pretendió aclarar los conceptos y establecer nuevas reglas a seguir para este tipo de créditos, conocidos en la jerga bancaria como 3R.

Las normativas emitidas hicieron hincapié principalmente en los créditos Renovados clasificándolos en dos categorías, Renovados sin atrasos y con atrasos hasta 60 días. Debido a ciertas con
fusiones derivadas de las normativas emitidas, y que persisten hasta hoy día, varios interesados claves solicitaron al Regulador las aclaraciones necesarias.

En efecto existen determinadas situaciones que llevan a preguntarnos si las 3R son o no practicables y beneficiosas para todas las partes involucradas: Bancos y Financieras, Prestatarios y Ente Regulador.
Veamos algunas situaciones sólo a modo de ejemplos:

i. Confusión sobre cuándo un nuevo préstamo debiera ser considerado como una Renovación o Refinanciación. ii. Préstamos que reuniendo todas las características para ser clasificados como 3R son concedidos y registrados como préstamos nuevos.

iii. La acumulación de días de atraso del crédito es suspendida sin que se haga efectiva una amortización de capital e intereses con fondos propios del cliente.

iv. Créditos que son emitidos con la finalidad de reestructurar deudas anteriores mediante la reducción de la tasa de interés y/o nuevo plazo del crédito, dando al prestatario cierta comodidad financiera, pero que son clasificadas como Renovadas o Refinanciadas.

Situaciones como las mencionadas no permiten a los Bancos y Financieras ofrecer productos atractivos y soluciones ágiles para sus clientes. Por el contrario corren el riesgo de clasificar contablemente un crédito de manera no acorde a su realidad económica, pudieron afectar también el cálculo de las previsiones mandatorias. Otro hecho no menor es que los prestatarios desconocen que clasificación de las 3R resultaría más conveniente para su crédito.

Y por último, para el Ente Regulador así como para otros contralores naturales como Control Interno, Auditor Interno y Auditor Externo, se hace más difícil poder verificar y dar una opinión sobre el correcto cumplimiento de las 3R. Si bien el concepto de 3R es utilizado en países como EEUU, no es el caso en países vecinos y con economías complejas como las de Brasil.

Ante las diferentes interpretaciones de las regulaciones existentes y las consecuencias e incertidumbres generadas, resulta necesario y oportuno contar con reglas de juego más claras donde todos los jugadores intervinientes puedan aplicar las normativas en forma ecuánime y así permitir que el sistema financiero paraguayo sea un verdadero aliado en el desarrollo económico del País.

También podría gustarte