Delirium tremens

Alguien llegó a decir alguna vez que Paraguay es el cementerio de las teorías, y no estaba equivocado.

Por Juan Torres
@jualtorres
PERIODISTA

No sé si es debido a nuestro histórico aislamiento geográfico o a nuestra par­ticular evolución nacional, pero el nuestro es un país que desafía constantemente las leyes de la lógica. Alguien llegó a decir alguna vez que Paraguay es el cementerio de las teorías, y no estaba equivocado.

Esta unicidad que nos distingue de otras sociedades tiene un rostro más amable y otro que es preocupante. Si hablamos de lo último, esta semana vimos cómo hay un grupo de fanáticos que busca avanzar una agenda casi delirante, basados en el miedo impulsado por enemigos imaginarios que van mutando de acuerdo a la ocasión.

Ante cualquier planteo de discusión respecto de temas tan disímiles como el calentamiento global o, por dar un ejem­plo, la educación sexual integral, invocan fantasmas bajo etiquetas repetidas como “ideología de género”, “la agenda globalista de la ONU” o un supuesto plan surrealista para diezmar la población mundial de un empresario llamado George Soros.

Ante adhesión del gobierno al Pacto Global Migratorio de Naciones Unidas esta semana, este grupito neo-inquisidor saltó en ira porque imaginan que vendrán cientos de miles de inmigrantes, sobre todo musul­manes, y que terminarán sometiéndonos o cambiando nuestra cultura y modo de vida.

Esto es simplemente absurdo, sobre todo desde una mirada práctica; ya que la inmigración masiva tiende a ir a países con alta calidad de vida, salarios elevados que les permitan ahorrar y enviar dinero a sus países, así como sistemas de protección social avanzados. Lejos está de ser el caso paraguayo.

Empecemos a unirnos y a trabajar juntos por solucionar los graves problemas del país con una mirada racional y científica más allá de convicciones personales de otro tipo. La gente sensata es mayoría absoluta en nuestro país y tiene que empezar a hacerse oir. Cortemos con el Delirium Tremens.

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