Fondos públicos: se instala el debate

Se abre el debate sobre la decisión de distribuir los depósitos públicos, hoy concentrados en el BNF, entre operadores bancarios privados.

 

La expresión “poner todos los huevos en la misma canasta” ha sido, desde siempre, sinónimo de máximo riesgo. En el ámbito financiero es un riesgo prevenible y de hecho la operatoria banca­ria ha evolucionado hacia herramientas específicas de gran efectividad.

Es en este terreno que se abre el debate sobre la decisión de distribuir los depósitos públicos, hoy concentrados en el Banco Nacional de Fomento, entre operadores priva­dos. Naturalmente, la mesa directiva del BNF ha salido a defender dichos depósitos arguyendo que tienen garantía del Tesoro del orden del 100% y que la reciente actua­lización de sus estatutos ha otorgado al banco una mayor elasticidad crediticia que le permite encarar una considerable expansión para el 2019.

Pero en el terreno de los hechos, los números son indicativos de otra reali­dad. Mientras los bancos privados mantienen entre captaciones y colocacio­nes una relación práctica­mente de 1 a 1, el BNF no ha logrado superar el 2 a 1. Lo explicamos. Según datos del Banco Central del Paraguay, a octubre de este año, el banco privado mejor rankea­do (Continental) tenía depósitos por Gs. 12,6 billones y colocaciones en el mercado crediticio por Gs. 13,4 billones.

El BNF, ese mismo mes, exhibía Gs. 8,3 billones en depósitos y sólo Gs. 4,4 billones en créditos. Es cierto que al ser el agente bancario del Gobierno, el BNF debe mantener una disponibilidad inmediata de fondos para el pago de salarios, proveedores y otras obligaciones regulares del Estado, lo que le inmoviliza una im­portante masa de dinero. En el circuito comercial, esa variable operativa se subsana con suficiente capital operativo y un manejo más ajustado de los costos bancarios.

Se abre un debate que luce ríspido y que ojalá no se ideologice.

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