El seguro marítimo de Casco & Maquinas

Guillermo Fronciani
Abogado

 

El seguro marítimo, forma parte de los seguros generales, de donde se “nutre” y comparte los condicionamientos básicos pero a pesar de ello y dada su finalidad y las motivaciones técnicas en las que se desarrolla,  se separa y opera con características propias con las que se distingue ciertamente del seguro propiamente dicho tal como comúnmente se conoce. En su esencia “converge” normas específicas del derecho marítimo con el derecho de seguros,  inserto en el  código civil,  y a su vez con las normas, reglas y convenios internacionales sobre la materia que tienen validez jurídica y que influyen en la construcción de las clausulas y condicionados de las Pólizas de seguros.

 

En la práctica aseguradora históricamente  ha sido incluido en los denominados seguros de transporte es decir como una subespecie derivada de los seguros patrimoniales de daños sin embargo sus características lo hacen original y diferente a las demás ramas del seguro como ser la dejación o abandono, el pronto pago provisorio, la fijación de las sumas aseguradas, el interés asegurable (múltiples asegurados) la presunción de daños, el salvamento, la universalidad de riesgos etc.

 

El interés asegurable seria el “buque” en su concepción más amplia,  es decir,  comprende también los diques y las grúas flotantes, los pontones, buques amarrados, barcazas, remolcadores etc, siempre que sean aptos para navegar y cumplan con los registros y requisitos establecidos en la ley de la navegación. Además del casco del buque, comprende también sus accesorios, maquinarias, ornamentos,  instalaciones fijas,  y equipos necesarios para la navegación.

 

En cuanto a la suma asegurada es importante determinar su valor real, esto es a través de la declaración del propio asegurado, o de un perito especializado o por el valor estimado “convenido” entre asegurado y asegurador. Pero la fijación de la suma asegurada del buque puede tener consecuencias en el momento de la indemnización por el criterio del infraseguro, es decir en la relación entre la suma asegurada y el valor real en el momento del siniestro, principio que determina que ante una pérdida o daño, el asegurado no puede lucrar con su infortunio, debiendo percibir una reparación económica proporcional entre la suma asegurada y el valor real de la cosa al momento del siniestro.

 

Como principio básico del seguro, los riesgos asegurables constituyen eventos futuros e inciertos, es decir imprevistos derivados de la naturaleza como las tempestades, huracanes, tifones etc y los derivados de hechos humanos como la negligencia o impericia del capitán o de la tripulación como en el caso de abordajes o varadura o relacionados a estos como los gastos de salvamento y de avería gruesa entre otros. Para simplificar la cobertura tradicional comprende la de: i) Libre de toda avería: en la que excluye la responsabilidad del asegurador por las averías particulares salvo el abandono y los siniestros mayores, denominada también de pérdida total. Esta cobertura puede ampliarse a gastos de salvamento justamente para evitar su pérdida total. ii) Libre de avería particular: que similar a la anterior no cubre las averías particulares que afecten al buque pero incluye el abandono y la asistencia, además la contribución a la avería gruesa. iii) Libre de avería particular salvo…o de riesgos enumerados: que amplia todas las demás coberturas por ejemplo colisión o abordaje (que sería el contacto material entre dos o más buques o con otros cuerpos fijos o flotantes), incendio, naufragio, varamiento, máquinas y las coberturas adicionales sobre tempestad, guerra, terrorismo, piratería, terrorismo, huelga.

 

Pero como toda maquinaria compleja, y por su naturaleza misma, el buque en su sentido amplio puede generar responsabilidades que resultan de acciones u omisiones muchas veces culposas por imprudencia, negligencia o impericia que lesiona los derechos de otros, bien definidos en las normativas locales e internacionales, y ocurridos por abordajes, gastos de salvamento, daños a la carga transportada, muerte o lesiones a pasajeros o tripulantes y hasta daños ambientales. Por ello el seguro marítimo a través de las aseguradoras extiende su cobertura a la responsabilidad civil en una cobertura ordinaria simple y limitada que las grandes embarcaciones amplían luego su cobertura a través del seguro llamado de Protection and indemnity conocido como  P&I o “Pandi” que son entidades mutuales cuyos socios son propietarios o armadores de buques quienes cobran “primas” y emiten un único certificado (certificate of entry) en vez de una póliza de seguros. Estos cubren solo ciertos riesgos de responsabilidad del armador pero con sumas aseguradas sumamente elevadas lo que lo convierte en una garantía importante para la industria naviera.

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