Family Offices: Gestionando el Patrimonio Familiar

Por Federico Silva
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Hoy, en Paraguay se estima que más de 4.000 personas tienen más de US$ 1 millón, aproximadamente 90 personas tienen más de US$ 10 millones, 170 más de US$ 30 millones, y posiblemente 4 más de US$ 100 millones. La gran mayoría de estas personas generó su fortuna en empresas familiares, que representan más o menos al 85% de las unidades económicas del país, producen el 65% de sus bienes y servicios, y generan el 66% de los empleos. En este contexto, por lo general las familias empresarias comparten la preocupación de cómo diversificar y conservar su patrimonio, al margen de la preocupación propia vinculada a la situación de la o las empresas familiares de las que son propietarias y tanto se esforzaron en desarrollar para ser lo que hoy son. Sin embargo, como dice un dicho chino: Fu Bu Guo San Da (富不 三代), no hay fortuna familiar que dure más de tres generaciones, lo cual se replica a nuestra realidad, donde sólo un 30% de las empresas familiares, y las fortunas que éstas crearon, alcanza la segunda generación, 15% transita la tercera, y tan sólo 1% llega a la cuarta. Esto es particularmente cierto en Paraguay, donde al estar la riqueza de las familias empresarias concentradas aún en la primera o segunda generación, pareciera todavía no se visualiza la necesidad de preservar sistemáticamente la riqueza, con estructuras sofisticadas y eficientes de planificación patrimonial, como por ejemplo un family office. Consecuentemente aquí le explicamos que es un family office, como puede ayudar a una familia empresaria a gestionar su patrimonio, y la forma de montarla y manejarla.

 

  1. ¿Qué es un Family Office?

El crecimiento de una empresa familiar hace que los responsables de su gestión, por lo general integrantes de una misma familia empresaria, tengan que enfrentar un triple reto: la gestión de la empresa familiar, la gestión del patrimonio que logró acumular a lo largo de los años, y la gestión de los servicios a la familia que es su dueña. Tradicionalmente, las familias empresarias se hicieron asesorar en el manejo e inversión de sus activos por los bancos, en quien por naturaleza tienen depositada su confianza por ser los custodios de su dinero. Sin embargo, como nadie conoce mejor sus problemas y necesidades que uno mismo, siendo muchas veces también uno mismo el más capaz para lidiar dichos problemas y paliar estas necesidades, con la adecuada asistencia profesional, muchas familias empresarias exitosas optaron por montar estructuras propias para gestionar por sí el patrimonio familiar, cuyo manejo adecuado es indispensable para preservar y transmitir su legado a sus futuras generaciones, conocidas como family offices.

En su forma más simple, un family office es una entidad u “oficina” privada de una familia de riqueza significativa, que se dedica exclusivamente a gestionar un patrimonio familiar. El número de personas trabajando en un family office puede variar de uno a dos empleados, a más de 100 o más, dependiendo del tipo y número de servicios y funciones que lleve a cabo para la familia empresaria. Así, el propósito de un family office puede ir desde el manejo de activos familiares clave y de temas fundamentales, como el gerenciamiento de las inversiones del capital familiar, los impuestos, la contabilidad, inmuebles y otros, e incluso proveer a los integrantes de la familia empresaria asistencia en temas como educación, formación profesional, vivienda, salud, entretenimiento y otros, administrando los fondos necesarios al efecto asignados por la familia.

  1. Los Beneficios de un Family Office

En este sesgo, establecer un family office que centralice y gestione íntegramente un patrimonio familiar puede ser beneficioso para familias empresarias al brindarles ventajas como:

    • Privacidad y confidencialidad, al manejar la totalidad de la información de los negocios familiares, cubriendo el portafolio completo de inversiones e información personal de los integrantes de la familia empresaria;
    • Estructura gerencial y gobierno corporativo, asegurando un manejo adecuado de los negocios, lo cual afirma la transparencia hacia dentro de la familia empresaria y a su vez evita posibles conflictos entre sus integrantes;
    • Alineamiento de intereses, al evitar la existencia de múltiples asesores para la familia, asegurando un mejor alineamiento de los diferentes aspectos que inciden en los negocios;
    • Retornos más beneficiosos, ofreciendo mayores posibilidades de maximizar los beneficios y asumir menores riesgos, al centralizar los negocios y profesionalizar la gestión de los mismos;
    • Diferenciación de los negocios familiares respecto a patrimonios personales, al permitir una clara separación entre estos dos conceptos;
    • Una adecuada gestión de riesgos, al unificar dicha tarea, permitiendo una toma de decisiones más efectiva y alineada con los objetivos de la familia; y
    • Centralización de actividades, al permitir la concentración de otros aspectos relacionados con la empresa familiar y sus negocios, como puede ser la planificación y el cumplimiento fiscal, el manejo de actividades filantrópicas de la empresa familiar o la familia empresaria a través de por ejemplo fundaciones o asociaciones, entre otros.

 

3- ¿Cómo Montar y Manejar un Family Office?

En una primera etapa, como entidad que empieza a gestionar integralmente un patrimonio familiar en forma exclusiva, o parte de éste, un family office no necesita de una estructura muy compleja ni extensa, bastando al efecto la constitución de un vehículo societario, como una sociedad por acciones o una sociedad de responsabilidad limitada. Al mismo, sin embargo, debe asignársele el personal adecuado para llevar a cabo sus funciones, que requiere de la debida asistencia profesional. En principio, el family office puede empezar funcionando dentro de la propia empresa familiar, asignándosele por ejemplo un gerente en cuyo desempeño se confíe dentro de la misma de modo a que se dedique exclusivamente a la gestión de las tareas del family office, como por ejemplo prospectar y llevar adelante inversiones.

En la medida que las actividades del family office se diversifiquen y se vayan sofisticando, por supuesto, se requerirá la incorporación de más personas destinadas a cubrir y llevar adelante dichas actividades con el mayor beneficio para la familia empresaria y sus integrantes, quienes deben estar debidamente asesorados por profesionales con conocimiento en las mejores prácticas sobre el tema.

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