Inspirados en tenacidad y perseverancia

Parte de la larga histo­ria que posee Dino Haute Coiffure la componen sus hi­jos, que forman parte de un gran pilar que hizo que la empresa creciera cada año. Cada uno de los hijos Ga­llitelli se dedicó a distintas ramas de la industria de la belleza, donde se especiali­zaron hasta llevar a ser unos excelentes profesionales.

Aniella Gallitelli, dijo que se siente muy orgullosa de ser parte de los 50 años de Dino en Paraguay. “No es algo fácil cumplir tantos años de éxito y prestigio. Desde chica veía como mi papá siempre trabajó para seguir creciendo y estar hoy en el lugar donde está, hoy me toca ser parte de ese equipo y trabajar codo a codo con él, lo que para mí es un honor y un regalo”, señaló.

Describió a su papá como un hombre muy comprometi­do con su trabajo, sus em­pleados y sus clientes, con ganas de seguir creciendo día a día y dar lo mejor de sí.

“Admiro que los servicios se mantuvieron siempre con la excelencia que los carac­terizó desde el principio, gracias a la constante capa­citación que reciben. Creo que eso es lo que diferencia a Dino de la competencia”, sentenció Aniella.

A su vez, Alessandro Gallite­lli expresó que ser parte de los 50 aniversario significa mucho y lo llena de orgullo. “Me trae muchos lindos re­cuerdos, por sobre todo gra­titud a mi padre y a todos nuestros fieles clientes”.

Resaltó que le causa mu­cho orgullo ver el trabajo, la tenacidad y el esfuerzo constante de su padre, calificándolo de “una máquina de ideas que no se detiene ante nada y siempre innovando bus­can la perfección”.

Por otro lado, María Euge­nia Gallitelli, señaló que Dino forma parte de su pro­pia historia, ya que vivió sus primeros años en el primer salón. “Los 50 años signifi­can que tengo una familia dedicada, con pasión por la profesión. Yo fui parte pa­siva la mayor parte de ese tiempo, aunque también tuve el honor y el privilegio de brindar mi talento como maquilladora durante mi adolescencia y mi juventud. Dino vive y late en mi cora­zón todos los días”, refirió.

Declaró que percibe la evolución con la presen­cia de la sangre nueva, de la siguiente generación que son los hijos, sobre todo aquellos que día a día trabajan juntos para lograr el éxito.

“Mi familia siempre lucha por la superación personal, nunca sentarse en los lau­reles, seguir aprendiendo, capacitándose y capacitan­do al personal para que la excelencia siempre esté por encima de todo. Admiro la calidad del servicio que se mantuvo y se mantiene a través de los años y, no solo se mantiene, sino que mejo­ra día a día en todo sentido”, finalizó María Eugenia.

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