Enemigos de Maduro buscan más castigos

Bloomberg

 

Durante un fin de semana de conversaciones duras y amargos combates en las fronteras de Venezuela, el gobierno de EE.UU. prometió medidas concretas para restaurar la democracia. El lunes, emitió sanciones en gran parte simbólicas, mientras que los aliados produjeron solo una declaración con palabras fuertes.

A medida que disminuyen las opciones para castigar al gobierno de Caracas, los delegados de la oposición venezolana y los gobiernos de Latinoamérica reunidos en Bogotá pidieron a la Corte Penal Internacional y a la comisión de derechos humanos de la ONU investigar al gobierno de Nicolás Maduro.

Maduro se aferra al poder un mes después de que el líder de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, fuera reconocido como presidente legítimo por EE.UU. Si bien la oposición quiere llevar la confrontación a un punto límite pronto, es posible que tengan que resignarse a una guerra de desgaste, mientras las sanciones al petróleo eliminan los recursos de Maduro.

Nadie puede adivinar cuánto tiempo tardará derrocar al régimen, o si se logrará. Guaidó, quien asistió a la reunión, pareció aceptar que deshacerse de Maduro puede ser una tarea prolongada. “El régimen debe saber que el cerco diplomático apenas empieza”, dijo.

Alimentar a generales
Luego de las sanciones de EE.UU. al petróleo el mes pasado, no hay mucho más que pueda hacer para acelerar el derrocamiento de Maduro sin una intervención militar, y las nuevas medidas “no cambian las reglas del juego”, afirma Stuenkel, profesor de relaciones internacionales en Fundacao Getulio Vargas, en Sao Paulo.
Los países del Grupo de Lima tienen una influencia limitada, porque sus lazos comerciales con Venezuela son muy pequeños, asegura. “Maduro podría durar bastante tiempo”, afirma Stuenkel. “Mientras pueda alimentar a los generales y sus grupos de apoyo clave, podría mantenerse en el poder”.

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