La Interrupción del Negocio en el Seguro de Incendio

Por Guillermo Fronciani
Abogado

 

Una de las coberturas,  de las consideradas “adicionales”,  consiste en el seguro de Interrupción del Negocio.  Este seguro reembolsa al asegurado los beneficios y los gastos fijos perdidos como consecuencias de un daño experimentado en su propiedad debido a un riesgo asegurado como por ejemplo: el de incendio. Su interés asegurable esta en reestablecer las operaciones del negocio a lo que eran antes del siniestro y que la empresa permanezca en la misma posición financiera en la que habría estado si no hubiera ocurrido el evento. Se trata en general de un contrato de indemnización, por consiguiente, uno de los problemas importantes en este seguro es el de encontrar los métodos adecuados para valorar las perdidas, en cuanto estas dependen de eventos futuros, cuya intensidad se desconoce.

Como característica básica, a) Debe haber ocurrido un daño físico en la propiedad, a causa de un incendio o cualquier otro riesgo asegurado; b) Debe haber una paralización del negocio causada por este daño y por ende un perjuicio por ello, y c) Debe demostrarse que si no fuese por aquel siniestro, el negocio hubiera continuado sin inconvenientes y seguiría aportando beneficios. En este caso es obvio que si el negocio no aportaba beneficio alguno no corresponde la indemnización ya que el daño físico no causo una pérdida real en este sentido.

Para el cálculo de la valoración, se utilizan – siempre a juicio de peritos – diferentes métodos siendo el más común el análisis de la cuenta de ingresos de la empresa de los últimos ejercicios comparativos entre otros.  La determinación del valor asegurable, es decir la suma asegurada, que será la base de la liquidación de las perdidas,  debe comprender la deducción de todos los gastos y costos, del total de ganancias brutas así como los gastos variables y aquellos que pueden ser discontinuos  a causa de una paralización del negocio por un incendio o cualquier otro riesgo.

No obstante, y en la casi generalidad de los casos, la asegurabilidad de este riesgo opera como un sub-limite,  y adicional a la cobertura madre de Incendio o afines,  o bien sobre la base de un porcentual de dicha cobertura; como por ejemplo,  hasta un  20% de la suma asegurada de la cobertura de Incendio. Esto implica que el asegurado participaría con la perdida en el caso de que el importe del siniestro sea superior a la suma asegurada contratada.

Se establece normalmente un “deducible” expresado en periodos de carencia en días,  durante los cuales no dispara la cobertura y por ende ninguna indemnización, ya sea que la interrupción fuese total o parcial.

Desde el punto de vista del costo, el seguro de interrupción se calcula como tarifa adicional o extraprima del costo establecido para el seguro de incendio, no puede admitirse su incorporación a la cobertura madre sobre la base de la misma tarifa dada la complejidad del riesgo, su cuantificación y los costos de liquidación en caso de siniestros y es por ello que sus capitales están sub-limitados o disminuidos, acompañando el asegurador en las perdidas.

En cuanto a la normativa, el artículo 1624 del Código Civil es el único  que hace referencia dentro del Contrato de Seguro a este tipo de cobertura estableciendo que “…Cuando en el seguro de incendio se incluye el resarcimiento del lucro cesante, no se puede convenir su valor al contratar…”, y esto significa que anterior a cualquier siniestro es imposible determinar la cuantía que pudiera sufrir el asegurado ante la interrupción de su negocio por dicha causa, es por ello que se pacta una estimación como capital subordinándose luego a la perdida efectiva que a juicio de peritos quede valorizada.

Finalmente, invertir en un Seguro de Interrupción de Negocios, es importante para garantizar los recursos financieros al momento de ocurrir un incendio que permita cubrir la pérdida de ingresos por la interrupción temporal del negocio o los gastos fijos como salarios o gastos extraordinarios minimizando el impacto de las pérdidas.

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