El camino a la reforma… ¿Fiscal o impositiva?

Gustavo Colmán – Socio de Impuestos
Ernst&YoungParaguay

 

¿Qué es Reforma? ¿Por qué Fiscal o Impositiva?

Normalmente escuchamos la palabra “reforma” en incontables ámbitos cuando alguien quiere modificar una situación actual. Así en el contexto jurídico, político y económico nos referimos como expresión de deseo a la tan mencionada Reforma Constitucional, por ejemplo, o a la Reforma Agraria, a la Reforma del Sistema de Seguridad Social y ahora también a la Reforma Impositiva o más bien Reforma Fiscal.

Pero, ¿qué es Reforma?

Es cambio de forma, es modificación, es movimiento, es dinamismo, es adaptación, es modernidad, es disrupción. Ya el recordado filósofo griego Heráclito identificó la realidad como cambio perpetuo. Nada podemos hacer para evitar el cambio pero todos somos reticentes a él. Muchas veces acomodados en nuestra zona de confort queremos huir de lo inevitable, las cosas ya no son como antes, para bien o para mal.

En el ámbito económico la situación no es diferente, nada podemos hacer para evitar el cambio y dinamismo del mercado, pero mucho podemos hacer para facilitar y acelerar el cambio, por supuesto tendientes al impulso del crecimiento homogéneo y constante de la economía en nuestro país, en beneficio de todos los paraguayos. A nadie le gusta pagar impuestos, pero con estos impuestos, que aunque no nos guste igualmente pagamos, financiamos la actividad estatal para generar mayor riqueza en un circulo virtuoso ideal para beneficio nuestro, del país y de todos sus habitantes. Para mantener los ciclos de bonanza económica y evitar o reducir los ciclos de recesión, debemos actualizar nuestros modelos jurídico/tributarios adoptando las buenas prácticas de otros países, las recomendaciones de organismos multilaterales tropicalizadas a la realidad nacional, y sobre todo aprender de los errores de otros.

Haciendo un paralelismo, definitivamente pocos de nosotros conducimos un vehículo modelo 1992, fabricado en el año 1991, por supuesto con los mantenimientos de rigor, muchos retoques de chapería, pintura y parte mecánica, con importantes reparaciones que incluyen dos rectificaciones de motor, una a los 13 años en el año 2004 y otra ya en esta década, en el año 2013.

Es así que, en la República del Paraguay sigue vigente la Ley N° 125 “ QUE ESTABLECE EL NUEVO REGIMEN TRIBUTARIO” que es del año 1991, promulgada por el Poder Ejecutivo el 09 de Enero de 1992 entrando en vigencia el 1 de Julio de ese mismo año, con varias reformas parciales a lo largo de sus casi 30 años de existencia y dos profundas modificaciones a través de la Ley N° 2421 “DE REORDENAMIENTO ADMINISTRATIVO Y DE ADECUACION FISCAL” del año 2004 y la Ley N° 5061 “QUE MODIFICA DISPOSICIONES DE LA LEY N° 125 DEL 9 DE ENERO DE 1992 “QUE ESTABLECE EL NUEVO REGIMEN TRIBUTARIO” Y DISPONE OTRAS MEDIDAS DE CARACTER TRIBUTARIO”. El Paraguay necesita una Reforma Impositiva.

Necesitamos adquirir un nuevo vehículo y si es posible que sea de alta gama, acorde a las necesidades actuales y del futuro inmediato para nuestro país, que proteja a los generadores de fuente de riqueza e impulse el crecimiento de la macro y micro economías en la República del Paraguay.

Supongamos que todo va muy bien y en el corto plazo tenemos la Reforma Impositiva que el Paraguay merece; sigamos con el paralelismo por supuesto salvando las diferencias.

Vehículo fabricado en el año 2019 modelo 2020, ahora necesita de rutas y puentes, “infraestructura” para poder transitar libre, rápida y eficientemente; de que sirve tener un vehículo nuevo, en excelentes condiciones para su uso, pero no hay rutas o si las hay no están en apropiadas condiciones. El vehículo entonces no puede circular apropiadamente, o puede hacerlo sólo en tramos cortos, habida cuenta que los otros están con baches que dificultan el tránsito y aún peor existen tramos sin rutas ni puentes por donde transitar. Y así el vehículo se deteriora más rápidamente sin cumplir en forma acabada el objetivo para el cual fue fabricado.

¿Por qué Fiscal o Impositiva?

Las rutas y puentes, la infraestructura, representan la calidad del gasto público, corriente y de capital; ¿de qué sirve mejorar la recaudación si el gasto público sigue igual?; o ¿de qué sirve tener un vehículo nuevo de alta gama si las rutas para transitar no están en condiciones para ello?

Esto es la REFORMA FISCAL que Paraguay necesita, recaudación y gasto corrientes y de capital que incluye la reforma del sistema impositivo y la reforma de la ley de administración financiera y por supuesto, del presupuesto general de gastos, no solamente la Reforma Impositiva que se circunscribe exclusivamente al ámbito de los ingresos tributarios, en este caso específicamente de los impuestos. El cambio debe ser integral RECAUDACIÓN Y GASTO PÚBLICOS, CORRIENTES Y DE CAPITAL.

Los recursos y gastos públicos son como dos caras de la misma moneda, no es posible hablar de reforma de una de las caras, sin cambiar la otra. No existen dudas que el sistema impositivo paraguayo debe ser modificado sustancialmente, pero sin el cambio de la calidad del gasto público, el resultado no será el esperado.

Albert Einstein dijo: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”; la administración, gestión y aplicación de los recursos públicos también deben ser modificados profundamente.

ESTAMOS CONDENADOS AL CAMBIO, Y DEPENDE DE NOSOTROS QUE DICHO CAMBIO SEA PARA MEJORAR.


También podría gustarte