Destino cargado de arquitectura e historia

Lisboa, una ciudad con el clima ideal para disfrutar al máximo

Lisboa es una ciudad bu­lliciosa y emocionante que ofrece una enorme elección de actividades y atracciones turísticas fas­cinantes, posee un clima fantástico durante todo el año, además de maravi­llosas playas de arena bajo el sol, para apreciarla con comodidad se requiere de por lo menos tres días, por ende es un destino ideal para un fin de semana.

Lo que no debes de dejar de hacer en la ciudad de Lisboa es conocer la Torre de Belém, la atracción nú­mero uno, además de sus distintos barrios como: Chiado, Barrio Alto y Alfa­ma.

LA TORRE DE BELÉM

Este es el punto de referen­cia cuando uno recorre la capital portuguesa.

La Torre de Belém desem­peñó un papel clave en la era de los descubrimientos de Europa, ya que sirvió como una fortaleza y como un puerto desde donde partieron los exploradores portugueses para esta­blecer cuál sería el primer comercio europeo en la historia con China e India.

La torre fue construida a principios del siglo XVI, durante el auge del renaci­miento portugués, y es un ejemplo destacado del es­tilo portugués manuelino, pero también incorpora toques de otros estilos ar­quitectónicos.

Desde entonces, se ha convertido quizás en la característica más em­blemática de la ciudad, y famosa, haciendo que todos los aventureros vayan a visitarla. Por lo general la torre está abierta hasta las 17:30 horas, y su costo de en­trada es de 6€.

MONASTERIO DE LOS JERÓNIMOS

Basta con echar una mira­da de cada detalle que tiene el gran Monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém para quedar ena­morado, se ubica cerca de las orillas del río Tajo, cerca de la torre de Belém.

Fue construido para mar­car la edad más gloriosa de Portugal, que se llamó “La era de la exploración”. La fusión de diseños arquitec­tónicos es conocida como estilo manuelino, el dinero utilizado para construir la estructura provino del comercio internacional de Portugal. Ingresar al mo­nasterio tiene un valor de 10€ en adelante.

MIRADORES DE LISBOA

Los miradores siempre son unas de las mejores acti­vidades que hacer en una ciudad, y para tu suerte Lisboa tiene un montón.

Hay un pequeño y com­pacto barrio llamado Alfa­ma, el barrio se ve mucho más bonito desde las al­turas, gracias al mirador Portas do Sol, lo podrás apreciar y tomar unas fo­tos increíbles de este lugar.

CONVENTO DE CARMO

El barrio más desordena­do de Lisboa es el Chiado. Con varios cafés, tiendas originales de artesanías, librerías como la Livraria Bertrand, considerada la más antigua del mundo.

En el barrio se encuentra una de las atracciones que tienes que ver si vas a Lis­boa, el Convento do Carmo, conserva hasta la actuali­dad su estructura exterior y es una de las edificaciones más antiguas de toda la ciudad, convirtiéndose en unos de los atractivos más interesantes y únicos de la ciudad.

TRANVÍAS

Lisboa es una ciudad famo­sa por sus históricas líneas de tranvía. Ninguno es más icónico que el Tranvía 28, que ha estado abriendo camino por las carreteras durante décadas.

Las oportunidades de observar a la gente des­de las ventanas son úni­cas, podrás descubrir décadas de historia a medida que recorres por los majestuosos pala­cios y castillos a lo largo de su ruta.

El tranvía es parte del transporte público en Lis­boa, pues no es necesario que pagues extra para su­bir a uno de ellos, solo que tiene un pequeño inconve­niente: siempre está lleno.

BARRIO ALTO

Es el principal distrito tu­rístico de Lisboa, repleto de cafés al aire libre y res­taurantes internacionales, también es el lugar de vida nocturna más importante de la ciudad. ¡Este barrio es el indicado para ir a comer o salir de copas por la noche!

PLAZA DEL COMERCIO

Es otro de los símbolos más conocidos de la ciudad, situada a orillas del Tajo, donde podrás disfrutar de un precioso lugar sobre el río.

La plaza todavía se conoce comúnmente como Te­rreiro do Paço porque era la ubicación de los Paços da Ribeira (Palacio Real de Ribeira) hasta que fue des­truida por el gran terremoto de Lisboa de 1755. Después del terremoto, la plaza fue completamente remodela­da en forma de “U” con tres grandes edificios que alber­gan algunos organismos gubernamentales, siendo la principal oficina de Tu­rismo de Lisboa.

CASTILLO SAN JORGE

El castillo de San Jorge es un hito visible del centro histórico de Lisboa.

Firme sobre las calles del antiguo distrito de Alfama, la gran ciuda­dela fue construida por primera vez hace más de 2.000 años por los ro­manos. Desde entonces, ha sido desarrollado por los gobernantes poste­riores de la ciudad.

El castillo es el punto más alto de la zona vieja, y por tanto un lugar privilegiado para disfrutar del atarde­cer en Lisboa, las vistas son maravillosas. Ingresar al castillo de San Jorge tiene un costo de 25€ en adelante.

También podría gustarte