Escenario actual y posición de Paraguay en los indicadores globales

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El Banco Central ajustó a la baja sus expectativas del crecimiento económico, dejándolo en 3,2% para el 2019, lo cual significa una reducción de 0,8 p.p con respecto al 4% que se había anunciado a comienzos de este año. La actividad económica ha presentado una desaceleración considerable en los últimos meses, como resultado de una conjunción de factores externos e internos poco favorables que redujeron producción y afectaron las exportaciones.

En cuanto al crecimiento sectorial, tanto el sector de la agricultura como el de la producción de electricidad mostrarán una disminución de 3% y 1,4%, respectivamente, año tras año, debido a que se vieron afectados principalmente por los factores climáticos poco favorables. Por otro lado, se espera que el sector manufacturero crezca en menor proporción en comparación a los datos del 2018 donde el crecimiento de este sector fue del 3,7% pasando a ser 3,5%, según las estimaciones, asimismo el crecimiento del comercio pasaría de 7,4% en el 2018 al 2,4% para el presente año.

Los factores mencionados al afectar el crecimiento se ven a su vez reflejados en distintos aspectos como el de la competitividad de Paraguay frente otros países, los indicadores de desarrollo humano que se posee en el país, así como también la percepción que se posee en cuanto a la corrupción.

¿Cómo estamos en los diferentes indicadores?

El Foro Económico Mundial (WEF), elabora año tras año un indicador de competitividad global el cual, teniendo en cuenta 12 elementos, mide qué tan competitivos somos como país frente a los demás países que conforman este reporte. La calificación que es del 0 al 100, siendo 100 un escenario más óptimo, y el índice abarca 140 países.

Paraguay, se ubicó en el puesto 95 de 140 países, obteniendo una calificación de 53,4. El primer pilar que tiene en cuenta el WEF es la institucionalidad con una calificación de 45,3 y una posición de 112 de 140 países, en donde entre los mayores desafíos a superar se encuentra la alta incidencia de la corrupción que obtiene una puntuación de 29 en una escala del 0 al 100, donde 100 es un escenario de corrupción cero.

En cuanto a los niveles de infraestructura la puntuación llegó a 53,6 y el país ocupó el puesto 101, los valores más bajos se dieron como resultado de la mala calidad de las rutas, la poca eficiencia de los servicios de transporte y la baja calidad de la distribución de los servicios públicos como agua y electricidad.

Otra puntuación baja se obtuvo en el pilar que califica las habilidades en general con una calificación de 51,8, encontrándose Paraguay así en el puesto 103 en comparación a los demás países. Esto se da como respuesta a los bajos valores obtenidos en cuando los años de escolaridad que llega a 8,4 según el informe, las bajas habilidades de los graduados con un valor de 3,4 siendo 7 el mayor valor, como también del bajo nivel de pensamiento crítico en la enseñanza, con un valor 2,5.

En cuanto al índice de percepción de la corrupción, Paraguay con una puntuación de 29 es uno de los países más corruptos de la región según al informe elaborado por Transparencia Internacional, es decir, se encuentra cercano a la calificación de 0 que significa que el país es altamente corrupto. Llevando a cabo un comparativo entre los principales países de la región, Uruguay obtuvo una puntuación de 70 posicionándose así en el puesto 23, luego se encuentra Chile con una puntuación de 67 y un puesto de 27, le sigue Argentina con una puntuación de 40 y una posición de 85, luego Brasil con una calificación de 35 y ubicándose en el lugar 105 y finalmente Paraguay junto con Bolivia poseen una puntuación de 29 entre las más peores en base a este índice.

Por otro lado, el Indicador de Desarrollo Humano – IDH en Paraguay es de 0,67%. Este indicador tiene en cuenta tres principales variables: la vida larga y saludable, el conocimiento y el nivel de vida digno. La esperanza de vida en Paraguay se encuentra en 73 años, la tasa de mortalidad es del 5,73% mientras que el ingreso per cápita estimado para el 2019 es de USD 5.618 menor en un 0,6% al registrado en el 2018 que fue USD. 5.650, lo que podría traducirse en una baja del IDH del corriente año.

Sin embargo, este monto no refleja la desigualdad existente en el país. Conforme a los últimos datos disponibles en la EPH 2018 y llevando a cabo una distribución del ingreso mensual per cápita según deciles, el 20% más rico participa con aproximadamente el 55% del ingreso total y el 20% más pobre recibe menos del 5% del ingreso total. Este sería el quintil más vulnerable a un menor crecimiento.

De la misma manera, la caída de las exportaciones afectó al nivel de circulante en la economía, disminuyendo levemente el ingreso promedio, lo que a su vez se ve reflejado en un incremento en la necesidad por parte de los agentes en recurrir al endeudamiento. En ese sentido, se observa que los créditos en el Sistema Bancario al primer trimestre mostraron un crecimiento del 19% en términos interanuales, contra una variación del 7,2% registrada en marzo del 2018

¿Qué podemos hacer?

En este escenario, es importante que los hacedores de políticas adopten medidas que ayuden a reactivar la actividad económica por la parte monetaria, mientras que por el lado fiscal analicen mejor el tipo de reforma tributaria a implementar y realicen ajustes por lado de los gastos mejorando su calidad y su ejecución en tiempo y forma. Las medidas deberán propiciar e incentivar la inversión por parte del sector privado y contribuir a mejorar la calidad de vida de los que vivimos en este país, para así mejorar nuestra posición en los diferentes indicadores.

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