La inclusión, un problema de no acabar

Marcelo Medina, de 33 años, busca despertar conciencia

David Chamorro
@_davidchamorro 

La contrariedad que despierta una expresión como “la no discriminación” o “una sociedad más inclusiva”, atañe a una problemática que solo interesa a quienes afecta o, en el peor de los casos, a quienes solo buscan la oportunidad.

Es lo que comentó Marcelo Medina (Luque), de 33 años, técnico en Electrónica, quien por una enfermedad congénita hereditaria hace un año y medio no puede caminar y anhela concretar su negocio personal para paliar los gastos de las sesiones de fisioterapia.

“Me llaman personas diciéndome que van a acercarse, que van a darme una mano pero, ese mañana nunca llega. Estoy cansado de falsas promesas e imposibilidades. Que se entienda que no pretendo ayuda monetaria, sino más bien materiales, herramientas o, inclusive logística”, comentó Medina.

OPORTUNIDAD
En redes sociales compartió hace unos días que su sueño es construir su “negocio-habitación-taller”, donde pueda desempeñarse y solventar sus necesidades. “Solo pido una oportunidad, un cemento, un ladrillo, o una mano de obra que ayude a poner el cimiento y poder arrancar con este proyecto”, explicó, sumándole el deseo por una sociedad más inclusiva, pero “de verdad”.

Señaló que para personas en su condición, se hace muy complejo y cansador sobrellevar el día a día, buscar trabajo y, pagar los tratamientos médicos. “Sabemos que está muy difícil todo pero, te quiero pedir que te pongas medio día nada más en mi situación. Sí, medio día… y verás lo difícil y duro que se siente esto”, apuntó.

TRATAMIENTO
Medina comentó a nuestro medio que hasta el momento no ha recibido ayuda ni compromiso alguno de alguna secretaría del Estado y el pago de sus medicamentos y tratamiento en general se complejiza si no cuenta con los medios para trabajar y generar ingresos. “Aquí el dolor es o son las falsas promesas de mucha gente que tal vez no saben que están dañando a una persona que a pesar de la discapacidad, solo quiere seguir luchando y por sobre todo salir adelante y, no dejar que la enfermedad le consuma por completo”, expresó.

Marcelo acude a tres sesiones semanales de una hora de fisioterapia para impedir el avance de la enfermedad que lo aqueja y actualmente ya no cuenta con los recursos para costear ese gasto. “Esta semana ya no voy a poder hacer terapia porque ya no tengo el dinero necesario. Estas sesiones me ayudan inmensamente porque posibilitan la movilidad que partes de mi cuerpo y disminuyen el dolor”, destacó.

“Sé que soy autosuficiente para seguir trabajando y, rendirme no está en mis manos. Con mi taller voy a poder seguir este extenso tratamiento”, finalizó. Para quienes deseen ponerse en contacto con él, su número es el: (0981) 491 220.

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