Aprovechar el bono demográfico para mejorar la seguridad social

Elaborado por:

 

 

En materia de seguridad social, Paraguay enfrenta importantes desafíos ya que el sistema actual se encuentra fraccionado. Además, entre los principales problemas que presenta se encuentra el bajo de nivel de cobertura, llegando solo al 21,1%, según los últimos datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, dato bastante distante del promedio de América Latina y el Caribe que es del 44,7%, según el BID, y que lo ubica entre los países de la región con menor cobertura. 

No obstante, el bono demográfico con que cuenta el país podría ser aprovechado para mejorar la situación actual del Sistema de Seguridad Social, pero para ello son necesarias acciones que amplíen la cobertura y garanticen que todas las personas tengan ingresos seguros una vez que se retiren de la vida activa.

Sistema heterogéneo actual

En la década de los 90, muchos países Latinoamericanos llevaron a cabo una serie de reformas en su Sistema de Pensiones y Jubilaciones. Según el informe “Panorama de las pensiones de América Latina y el Caribe ALyC” elaborado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico OCDE, el Banco Mundial y el BID, los principales cambios estuvieron orientados a resolver el problema de sostenibilidad financiera a largo plazo y a pesar de que esta mejoró en varios países, hubo muy poco progreso en cuanto a aumentar el nivel de cobertura.

El Sistema de Seguridad Social del Paraguay, no es la excepción, ya que posee baja cobertura y una excesiva heterogeneidad pese al tamaño del mercado: el sistema no se encuentra centralizado, sino que se divide en ocho Cajas de Jubilación, cada una de las cuales posee sus propias reglas y procedimientos, es decir, difieren en cuanto a tasas de aporte, edades, beneficios y metodología de cálculos.

Bono demográfico

Un problema presente en algunos países de la región se da en cuanto a la estructura demográfica que va envejeciendo, sin embargo, en el país esta es predominantemente joven. Teniendo en cuenta las últimas proyecciones del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE) para el 2019 en Paraguay la población con 65 años y más de edad será de 466.413 personas, representando el 6,6% del total de la población que se estima en 7.044.636 habitantes, mientras que la población de 15 años a 64 años, edad promedio de retiro laboral, representa el 62,2% lo que equivale a 4.522.645 personas. Por otro lado, es de destacar que la población de 15 a 29 años representa el 28,1% del total, sumando, 1.979.548 personas.

Así, en la actualidad paraguaya aún predomina la población joven, es decir el país goza de un bono demográfico, fenómeno que se presenta cuando la población en edad de trabajar, entre 15 a 65 años es significativamente mayor a la población dependiente que son los niños y ancianos.

La existencia de un bono demográfico ofrece una oportunidad que podría ser aprovechada si el predominio de las fuerzas laborales en la población joven es traducido en un aumento de la capacidad productiva que genere mayores ingresos, y por tanto, mayores ahorros que sean canalizados en mayores inversiones. Una posibilidad excepcional, considerando que en el escenario actual el número de personas dependientes es menor frente a la población joven, hecho que a su vez debe ser explotado correctamente por el Gobierno por medio de la mejora en sus capacidades para gestionar sus ingresos provenientes de los impuestos generados por el incremento de la fuerza laboral formal y el de su productividad.

Generar recursos será una gran presión

El costo social de no aprovechar el bono demográfico será muy elevado. Según un estudio llevado a cabo por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) llamado “Cuenta Regresiva ¿Cómo aprovechar el bono demográfico en Paraguay?”, poseer un bono demográfico genera desafíos importantes en términos socioeconómicos, ya que en los próximos años, la población que actualmente está en edad de trabajar envejecerá y disminuirá la futura población en edad de trabajar, por lo que habrá una alta demanda en sistemas de seguridad social.

En dicho estudio, se expone que esta dinámica de la población, dada por el bono demográfico, dura un lapso de tiempo, y en Paraguay encontrará su punto más alto en torno a 2038 con aproximadamente 5.300.000 personas productivas y expirará cerca de 2050, cuando el volumen relativo de población productiva comience a decrecer, y en contraposición aumente el porcentaje de población adulta mayor.

Esta situación demográfica ejercerá una gran presión sobre el Estado que deberá generar los recursos suficientes para garantizar calidad de vida a las generaciones de personas mayores que se aproximan, en especial a quienes no acumularon en su trayectoria laboral, a través del empleo formal, un mínimo de años para acceder a una jubilación plena.

Para el 2050, la población de 65 años y más ascendería a 1.162.617 personas lo cual representaría el 15% de la población proyectada para ese año, en base a los datos de CELADE en su revisión para el año 2019, es decir, sería proporcionalmente más que el doble que la actual con lo que el Sistema de Seguridad Social se vería más exigido.

Por ello, es de suma importancia que tanto el presente como los futuros gobiernos se comprometan en materializar los beneficios del bono demográfico creando una sinergia entre las políticas laborales, económicas y del sistema de seguridad social para que sean traducidas en políticas públicas que aseguren el crecimiento económico equitativo que conduzca al desarrollo integral de la población y garantice un nivel de vida adecuado para quienes ya han cumplido con su etapa activa.

También podría gustarte