Industrialización con tendencia a la baja

La molienda acumula­da de soja al cierre del mes de mayo sigue cayendo sin encon­trar un piso, se procesaron unas 1.456.920 toneladas; un 8,5% menos que en los primeros cinco meses del 2018. Mientras que el ingreso de divisas por el complejo (granos en estado natural más harina, aceite y pellet de cáscara) ya se redujo en más de US$ 550 millones.

No obstante, la cotización de la soja en Chicago presenta una mejora que da espe­ranza a los productores. Las pizarras reflejaron alzas de US$ 5,88 y de 5,97 sobre los contratos de julio y agosto en el grano, cuyos ajustes resul­taron de 335,38 y de 337,77 dólares por tonelada. Se aguarda que esta tendencia siga al alza.

En el mes de mayo el pro­cesamiento de soja fue de 333.575 toneladas, valor inferior en más de 20 mil toneladas al promedio de este mismo mes en los últimos tres años. Este valor lleva a una molienda acumulada de 1.456.920 toneladas de la principal oleaginosa del país; un 8,5% menos que en los primeros cinco meses del 2018.

Por otro lado, el procesa­miento de otros granos ha crecido, impulsado princi­palmente por el procesa­miento de canola, aunque el acumulado de 27.937 tone­ladas todavía se encuentra por debajo de lo conseguido en 2016 y muy por debajo de los registros de principio de esta década.

Los factores que explican esta desaceleración son los problemas climáticos que afectaron la calidad de los granos y obligan a las indus­trias a disminuir el ritmo de procesamiento, sumado a la incertidumbre que se tiene en el sector debido a los constantes cambios en las normas que afectan a la competitividad del mismo y restan previsibilidad para las industrias.

A este panorama negativo se suma ahora la aprobación por parte del Senado del proyecto de reforma tribu­taria sin modificaciones, lo que según Cámara Paragua­ya de Procesadores de Olea­ginosas y Cereales (Cappro) va en dirección contraria a la visión de desarrollo in­dustrial y representa, de no darse modificación en Diputados, un paso atrás en el camino del desarrollo eco­nómico del Paraguay.

Dicen que la propuesta del Ejecutivo, no solo repite errores del pasado, sino que los agrava, al intentar nuevamente discriminar a nuestra industria y darle un tratamiento tributario distinto al de todos los ex­portadores de productos industriales; equiparando las exportaciones de la industria aceitera con las operaciones de exportación de productos en estado na­tural.

INGRESO DE DIVISAS

Hasta el mes de mayo de este año, el ingreso de divisas generado por las exportaciones de pro­ductos industrializados a partir de la soja y de este producto en estado natural fue de US$ 1.474 millones, el valor más bajo para este periodo desde el 2012, con los US$ 1.046 millones obte­nidos en aquel año.

Este valor acumulado impli­ca una caída de más de US$ 550 millones en compara­ción al 2018, que equivale a una reducción del 27%.

Los registros negativos tie­nen relación a un desem­peño agrícola menor al de años anteriores, que estuvo acompañado de precios internacionales en caída lo que complicó aún más al sector.

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