PIB crecería solo 1,8% en 2019

Según proyecciones de CPA Ferrere

Según CPA Ferrere, el Producto Interno Bruto (PIB) crecería 1,8% durante el 2019 y 4,1% durante el 2020, esto considerando el efecto de única vez, producto de la pérdida en la producción de soja por la sequía en la zafra 2018/19.

El informe de la firma señala en ese sentido que la debilidad de la economía en 2019 responde principalmente a la persistencia e intensificación del shock externo, y a la confluencia de factores locales como la sequía y su impacto en la producción agrícola. Además, el reporte de CPA Ferrere explica que el deterioro de la actividad económica a nivel regional, asociado a la inestabilidad financiera y política en Argentina, y a la dificultad y demora del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, para pasar reformas (en especial la reforma previsional) en Brasil, pautan un escenario más complejo para el desempeño económico de Paraguay hacia adelante.

Asimismo, el cambio en los precios relativos con respecto a los países vecinos (en particular, en relación a Argentina) seguirá poniendo presión sobre la economía en los próximos trimestres, afectando el desempeño de sectores como la industria exportadora y los sectores vinculados al comercio y turismo en las regiones de frontera.

Este shock en la producción de soja tendrá un impacto a la baja en la tasa de crecimiento del PIB de aproximadamente 1 punto porcentual en 2019, efecto que se revertiría parcialmente en el 2020 con una vuelta a rendimientos normales para la producción.

En este sentido, la menor base de comparación que surge de la caída en el nivel del producto 2019 por el “efecto soja”, implicaría un impulso adicional sobre el producto en el 2020 del orden de medio punto porcentual. La desaceleración de la economía en 2019 sería mayor a la estimada inicialmente, con un primer semestre de contracción en la actividad por el efecto de la pérdida por soja. Hacia 2020, se espera un ligero incremento en la tasa de variación de la actividad, producto de la reversión parcial de este “efecto soja”.

Depurando estos efectos transitorios producto de shocks climáticos, podría afirmarse que la economía paraguaya se encuentra creciendo en una senda tendencial del orden de 3% a 3,5%, aunque el escenario regional plantea desafíos crecientes en un contexto donde las herramientas anticíclicas de política fiscal y monetaria tienen un margen cada vez más acotado para amortiguar shocks adicionales provenientes del contexto internacional.

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