Cansados de excusas

En primera persona
SAMUEL ACOSTA
@acostasamu
PERIODISTA

Ayer el presidente de la República, Mario Abdo Benítez, no se salió del guion que venimos escuchando desde hace meses. La misma excusa de que los principales factores que afectan al ritmo en la actividad económica están más centrados en la crisis de los vecinos y en los efectos del factor climático. Si bien es real la incidencia de ambas cosas, no se puede obviar que claramente existe un problema gestión y peor aún, que este es un pilar fundamental en las cifras negativas reportadas en prácticamente todos los segmentos.

Es que a este Gobierno no solo le está costando arrancar, también le falta claridad hacia el rumbo que quiere tomar. Hasta el momento, se ha limitado a dar continuidad a todo lo que se venía haciendo en mate­ria de obras de infraestructura y a plantear una reforma tributaria más por una presión desde el Congreso, que por una iniciativa propia.

El diagnóstico antes de iniciar esta ad­ministración era claramente no repetir lo que había pasado con el Gobierno Cartes, es decir, no perder todo año hasta acomodarse en el sillón para empezar a mover la economía. Tenían a su favor contar con los recursos suficientes para enfrentar las primeras señales de desaceleración que se evidenciaron desde mitad del año pasado, sin embargo, se esperó hasta que todo se caiga para lanzar un plan concreto de reactivación.

No solo se perdió un año, sino tam­bién la confianza en la capacidad de traer los cambios que este Gobierno prometió. El pensamiento común de la calle se resume en la coloquial frase: “desastre ko Marito”. Rever­tir esta situación exige una fuerte autocrítica y acciones concretas que permitan evidenciar resultados. Preocupa que nada de esto estuvo presente en el discurso presidencial.

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