Desaceleración no ataja expectativas positivas

Se espera que en el 2019 el sector construcción crezca en un 3,1%

En los últimos años, el rubro de la construcción presenta fluctuaciones en lo que respecta a su aporte al Producto Interno Bruto (PIB) del país, pero con una clara tendencia a desacelerarse. A pesar de continuar creciendo, este viene disminuyendo el ritmo con el que lo venía haciendo.

Luego de que en el 2018 el sector haya caído al 0,2%, para este año, el Banco Central del Paraguay (BCP) proyecta que el mismo alcance el 3,1% del PIB en el 2019. La construcción de esta manera sigue siendo una de las pocas actividades del sector secundario, que proyecta una tendencia positiva de crecimiento.

No obstante, luego de 10 años de crecimientos ininterrumpidos, se prevé que el sector manufacturero presenta una estimación de un comportamiento negativo del -0,5%. Una de las principales causas de este rendimiento, se ven reflejadas en la caída significativa de la producción de energía eléctrica por parte de las binacionales (-4,2%), justificada por la menor afluencia hídrica del río Paraná registrada en los últimos nueve años. A pesar de esto, el rubro construcción, continúa presentando números positivos.

“Desde luego, afectan las proyecciones del BCP de un crecimiento del 3,1%. Sobre todo la sensación de crisis al inversor muchas veces lo paraliza. Le hace repensar las cosas y establecer prioridades. Pero por otro lado es bueno para nosotros porque la gente en lugar de consumir, resguarda su dinero en otros activos como son “los ladrillos”, explicó Francisco Gómez, CEO de Fortaleza S.A. de Inmuebles.

Siguiendo la misma línea, el empresario explicó que ante este tipo de situaciones, el mercado de alquileres en términos de toda la industria de desarrollo del mercado inmobiliario, es el que más rápido reacciona ante las renovaciones de contrato a precios sin ajuste.

“El sector de la construcción, en las métricas del Banco Central, incluye dentro de la medición al sector vial. Entonces en el sector de desarrollo inmobiliario tenemos como una reacción tardía. Hoy se están tomando menos decisiones de encarar proyectos de inversión. Lo que ahora se está construyendo es parte de decisiones que se habían tomado en otro momento. Entonces, nosotros tenemos un efecto retroactivo en la cantidad de metros cuadrados que vamos arrojando al mercado y la mano de obra que generamos”, comentó Gómez.

Así también expresó, que se debe entender que para los próximos años el sector va a seguir creciendo. “Tenemos una demanda incipiente de unidades habitacionales. Están viéndose algunos crecimientos en municipios que no tienen un histórico de volumen de demanda como la oferta que se está desarrollando en esos sectores, y esto es principalmente porque no hay en Asunción los suficientes incentivos para generarla. Tampoco hay, muchas veces, productos acorde a la demanda ni herramientas para que el destinatario final pueda acceder a estos productos”, sentenció el CEO de Fortaleza.

Finalmente dijo que lo que se da, es la problemática de siempre, en la que cada acción genera una reacción. “Aún tenemos oportunidades de mejora en: las herramientas para el consumidor final, en los incentivos que tiene que darnos la ciudad para generar más oferta, como también en los mercados financieros. A todo esto, la reacción lógica del consumidor es volcar la demanda hacia donde puede. Es decir, a otros municipios y a otros productos, fuera de lo que inicialmente aspiraba”, concluyó Francisco Gómez.

  

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