El seguro aeronáutico

Guillermo Fronciani
Abogado

 

Constituye el riesgo asociado a la actividad aeronáutica. Dada la complejidad misma del mundo de la aviación constituye un seguro sumamente técnico. A la evolución de la aeronáutica, el seguro ha debido acompañar esa evolución,  adaptando sus clausulados a las normativas internacionales y aun siendo un riesgo noble en cuanto a la siniestralidad bien sabemos  que su ocurrencia significa magnitud y de consecuencias catastróficas. Comprende diversas coberturas que van desde la estructura o cuerpo de la aeronave llamado casco, la responsabilidad civil, es decir daños que pudieran causarse a terceros y los daños sufridos a los pasajeros, a la tripulación y a la carga.

Si bien no se encuentra específicamente normado en el Código Civil en su Libro  III, Capítulo XXIV sobre el Contrato de Seguros, en su artículo 1691 establece que “…las disposiciones de este Capítulo se aplican a los seguros marítimos y aeronáuticos, en cuanto no sean contrarias a su naturaleza y salvo las normas de leyes especiales…”. Por tanto, subsidiariamente se aplican las disposiciones contenidas en la Ley 1860/02 que establece el  Código Aeronáutico y cuyo Título XIV hace referencia al “Seguro Aeronáutico” en sus artículos 277 al 283 y por supuesto las Condiciones Específicas y Particulares del Contrato de Seguro celebrado entre asegurado y asegurador.

Por supuesto que fuera del ámbito del seguro y considerando la soberanía del espacio aéreo,  las relaciones jurídicas derivadas de la aeronavegación se rigen por la Constitución Nacional, los tratados internacionales aprobados y ratificados por la República del Paraguay, el Código Aeronáutico y las reglamentaciones emanadas de la autoridad aeronáutica.

Lo más importante, justamente deviene del artículo 277 del Código Aeronáutico que  establece que “…Es obligatorio para todo propietario o explotador asegurar los daños a la aeronave, al personal que ejerce funciones a bordo, ya sea habitual u ocasionalmente, a pasajeros, mercancías y bienes transportados y para responder por los daños que se causen a terceros en la superficie, cubriendo como mínimo los límites de responsabilidad prescritos en este código…”. Es decir, la Ley es sumamente imperativa al no autorizar la circulación por el espacio aéreo paraguayo de ninguna aeronave que no posea estos seguros y en  los casos en que la responsabilidad del explotador se rija por tratados o convenios internacionales, el seguro deberá cubrir los límites de responsabilidad previstos en la norma.

A su vez, el artículo 279 del mismo cuerpo legal establece el procedimiento a seguir indicando que “…La póliza de seguro y sus renovaciones se inscribirán en el Registro Aeronáutico Nacional, y deberán constar en la documentación de a bordo de cada aeronave. Dentro del plazo perentorio de quince días antes del vencimiento de la póliza, deberá anotarse la constancia del nuevo seguro en el Registro Aeronáutico Nacional. Caso contrario, la Autoridad Aeronáutica Civil cancelará de inmediato el certificado de aeronavegabilidad o, en su caso, impedirá que la aeronave preste sus servicios, hasta tanto presente constancia de la renovación del seguro pertinente…”

Fuera de los límites mínimos requeridos  en la normativa, el asegurado, propietario o explotador de la aeronave podrá contratar los seguros con capitales o sumas aseguradas  superiores con excepción del valor del casco de la aeronave que deberá contemplar su valor real al tiempo de la suscripción. La cobertura transcurre durante el “vuelo” considerado desde el “decolage”  como cuando se encuentra en “tierra”,  en hangares o en galpones,  inclusive en carreteo es decir durante su traslado mediante sus propios motores.

Es importante señalar finalmente que en la práctica,  la póliza debe contemplar entre otras informaciones el uso al cual será destinado la aeronave, la descripción de las características, matricula, experiencia del o los pilotos, cantidad de tripulantes y capacidad de pasajeros, límites geográficos entre otros. La cobertura contempla los riesgos al casco, la responsabilidad civil hacia terceros (lesiones corporales /daño a la propiedad), y accidentes personales a los tripulantes y pasajeros incluyendo gastos médicos.

También podría gustarte