La calidad del gasto público

El objetivo principal del gasto público es el de lograr la equidad distributiva

HÉCTOR SOSA GENNARO
Socio
Club de Ejecutivos

Esta equidad se da a través de la inversión eficiente de los recursos del Estado.

Al respecto, vemos que el desafío prin­cipal está en encontrar la fórmula que permita lograr que dicha inversión se tra­duzca en un mejoramiento de los objeti­vos macroeconómicos y de política fiscal.

Uno de los factores más importantes y que impactan fuertemente en el gasto público es la pesada carga de los sueldos y remuneraciones del sector público, que requiere una inmediata revisión de la Ley N° 1626 de la Función Pública.

Ello, a fin de encontrar los mecanis­mos legales que permitan hacer una reingeniería de los ingresos del Estado para lograr una mayor cal­idad de los recursos humanos.

Es indispensable una urgente dis­minución de los gastos corrientes, e insistir en los gastos de capital, a los efectos de visualizar la efectiva inversión de las erogaciones del erario público.

La inminente aprobación de la ley de modernización y simplificación del Sistema Tributario Nacional debe estar dirigida, específicamente, a salvar el desequilibrio existente en el Presupuesto General de Gastos de la Nación y las Cuentas Fiscales.

Para ello, el principal objetivo es eliminar la evasión tributaria, con el agravante de la baja presión impositiva existente.

La calidad del gasto público se traduce en la correcta ejecución del cumplimien­to real de las políticas estatales, las cuales deben materializarse en mayor educación, salud, tecnología, obras de infraestructura, que finalmente dinamizan la economía y crean biene­star y desarrollo en la población.

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