Si no duele no entrené bien: ¿mito o realidad?

Trabajos de movilidad para liberar las contracturas

LISANDRA AGUILAR

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Una de las claves para disfrutar de excelente salud y un buen aspec­to físico es la práctica de ejercicio, unido a una dieta saludable. Sin embargo, los temidos dolores mus­culares pueden echar para atrás a quienes no entrenan habitualmente y deciden ejercitarse.

En una sesión de entrena­miento los músculos sufren microdesgarros fibrilares, o sea, pequeñas roturas. Es por ello que el cuerpo, en el proceso de la recuperación o descanso, regenera los te­jidos con más tonificación y fortaleza.

El entrenador Eduardo Vargas, dueño del Box Bigg Herrera, comentó que “cuando una perso­na empieza un proceso para mejorar su calidad de vida incorporando entrenamiento en su día o volviendo de un perío­do largo de inactividad, los dolores o molestias se presentan posentre­namiento, 12 horas des­pués y son agudos, se incrementan a las 48 y 72 horas, lo que se cono­ce como dolor muscular de aparición tardía”.

El profesional destacó que los dolores o molestias también lo pueden sufrir atletas o personas que vienen entrenando hace tiempo, ya que son producidos por la va­riación de estímulos en el entrenamiento, saliendo de una ruti­na o intensificando el entrenamiento.

“Generalmente se piensa que si no duele el cuerpo, no se hicieron bien las cosas, pero no todas las sesio­nes de ejercicios buscan la misma intensidad o no deberían buscarla. La alta variación de estímulos es el camino correcto para mí”, agregó Vargas.

¿CRECIMIENTO

MUSCULAR?

No necesariamente debe existir dolor para generar crecimiento, pues se puede generar crecimiento mus­cular en sesiones de entrenamiento donde solo se busca tensionar los músculos.

“Los dolores acompañados de fuertes contracturas o calambres son alarmas que el cuerpo nos da antes de lesionarnos. Es impor­tante saber escuchar al cuerpo. Estos dolores no son buenos”, refirió el en­trenador.

ALIVIAR DOLORES

El profesor recomendó que para aliviar estos dolo­res es importante una bue­na activación o entrada en calor de los grupos muscu­lares que se van a trabajar, una correcta ejecución de los movimientos en el trabajo, una elongación prolongada y suave pos­trabajo, acompañar con masajes descontractu­rantes o electroestimu­lación con protocolos de posentrenamiento, hielo para reducir la inflamación en el caso que sea necesa­rio y un buen sueño, tratar de dormir 8 horas al día.

Es perjudicial en­trenar cuando se está adolorido. “Para buscar progreso en el entrenamiento siempre es importante darle lugar a la recuperación de los músculos. Si no escucho al cuerpo cuando se sien­ten dolores muy agudos prolongados o calambres, vienen las lesiones. Siem­pre es importante tener días de descanso para una persona que se está ini­ciando o volviendo, un día de descanso por un día de trabajo”.

Aseguró que para una persona que entrena hace tiempo puede ser un día de descanso por tres o dos días de trabajo, y para las perso­nas que no pueden dejar de entrenar, lo recomendable es que por cada dos días de entrenamiento intenso ten­ga uno de descarga.

Finalmente, Vargas ase­guró que existen entrena­mientos de bajo impacto para esos días o semanas, trabajos de mobility que son muy buenos para liberar las contracturas y mejorar los rangos de movimientos. También se pueden realizar trabajos isométricos con intervalos de descansos que ayudan a tensionar los músculos sin generar rotura o dolor excesivo.

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