Una reflexión sobre la Libra

BELTRÁN MACCHI
Director de Visión Banco S.A.E.C.A

En estos días asistimos al anuncio efectuado por Facebook sobre el inicio de una nueva criptomoneda cuya misión es ser una moneda global y simple y una infraestructura financiera que empodere a billones de personas. El plan es una nueva blockchain descentralizada, una criptomoneda de baja volatilidad y una plataforma de contratos inteligentes que ayuden a generar innovación financiera responsable.

A mi entender el lanzamiento de la iniciativa aviva el debate sobre la gobernabilidad de los sistemas financieros en todo el mundo con jugadores tecnológicos que incursionan en los sistemas financieros que empezaron a operar a escala local unos y a escala global otros sin estar sujetos a las regulaciones de los sistemas financieros tradicionales.
En todo el mundo surgen señales de alarma sobre el crecimiento de lo conocido como banca en la sombra, concepto que abarca a todas las operaciones y transacciones financieras que suceden fuera de la regulación de los bancos centrales; sean estas digitales o no.

Facebook y el grupo impulsor declaran sus creencias en el lanzamiento y manifiestan:
-Creemos que muchas más personas deberían tener acceso a los servicios financieros y a capital más barato (entiéndase préstamos y capital).

-Creemos que las personas tienen un derecho inherente a controlar el fruto de su trabajo legal.
-Creemos que un movimiento global, abierto, instantáneo y de bajo costo del dinero creará una inmensa economía, oportunidad y más comercio en todo el mundo.

-Creemos que una moneda global e infraestructura financiera deben diseñarse y gobernarse como bien público.
-Creemos que todos tenemos la responsabilidad de ayudar a promover la inclusión financiera. Apoyar a los actores éticos, y defender continuamente la integridad del ecosistema.
Desde el sector financiero podemos compartir varias de estas creencias; aunque debemos reconocer que la iniciativa es atractiva y en su desarrollo tendrá que resolver algunos problemas.

En primer lugar; un actor financiero global necesita de nuevas reglas globales; cuanto esto comience a impactar en la operación de las criptomonedas, estas deberán pasar su prueba de fuego.
En segundo lugar un actor financiero con reglas globales; también tendrá que considerar las reglas locales.
Hasta hoy el mundo de las fintech, las Bigtech etc. se ha venido desarrollando al margen de la regulación o con asimetrías regulatorias importantes, y ya existen regulaciones implementándose y en todo el mundo se discute acerca de temas como:
-Cómo manejar la pérdida de soberanía con una criptomoneda
-Cómo eliminar las asimetrías regulatorias de las fintech/Bigtech con el sistema financiero formal.
-Cómo asegurar la estabilidad financiera
-Cómo asegurar la protección de datos
-Cómo asegurar la competencia

Hoy la discusión entre los servicios financieros proveídos por la banca tradicional y las fintech o Bigtech pasa además por la regulación a la que están sujetos dichos servicios, por el cumplimiento de las exigencias de las normas antilavado de dinero y la seguridad en las redes para que puedan interconectarse sin exponerse a fraudes.

En el futuro cercano veremos todavía más intenso el debate sobre este tema. En estos días veíamos un pronunciamiento de los presidentes de Brasil y Argentina sobre la necesidad de una moneda única en el Mercosur y veíamos también nuestra reacción en el Paraguay, de nuestros economistas que esto parecía muy lejano aún. Una moneda única necesita institucionalidad transnacional e indicadores macroeconómicos compatibles entre otras cosas. Una criptomoneda necesita resolver estos temas a nivel global y asegurar que no será usada por los delincuentes para movilizar sus recursos.

El Banco de Pagos Internacionales de Basilea ha emitido un comunicado de prensa el pasado 23 de junio:
“La incorporación de grandes empresas tecnológicas (las denominadas Bigtech), a los servicios financieros; incluidos los pagos, el ahorro y el crédito podría dotar de mayor eficiencia al sector y mejorar el acceso a estos servicios, pero también plantea nuevos riesgos”

“Algunos de estos riesgos son antiguos problemas de estabilidad financiera y protección al consumidor en un contexto nuevo, pero hay un elemento novedoso: el acceso de las Bigtech a los datos procedentes de sus actuales plataformas. Advierte que esto podría provocar una veloz transformación del sistema financiero, con la aparición de empresas dominantes que podrían acabar por reducir la competencia”.
Dice el Banco de Pagos Internacionales: “El objetivo debería ser reaccionar a la entrada de las Bigtech en los servicios financieros aprovechando sus ventajas y limitando sus riesgos. Las políticas públicas han de formularse aplicando un enfoque más integral que combine la regulación financiera, la política de la competencia y la regulación de la privacidad de los datos”.

“Conforme esta incorporación de las Bigtech a los servicios financieros se acelere y deje atrás perímetros regulatorios y fronteras geográficas, los responsables de las políticas públicas necesitarán mecanismos institucionales que les ayuden a trabajar y aprender juntos. La coordinación entre las autoridades a escala local e internacional es crucial para afinar y ampliar sus herramientas regulatorias”. Concluye así el comunicado del Banco de Pagos Internacionales.

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