¿A quién leemos?

Quaerere verum

Jhojhanni Fiorini
@jhojhanni – Periodista

 

Los medios de comunicación tienen rostros ocultos.

Esta semana el expresidente de la República Horacio Cartes fue nuevamente noticia entre los medios de comunicación debido a su no tan afortunada respuesta ante la pregunta que le realizaba una periodista sobre su opinión de la gestión del presidente Mario Abdo Benítez. Cartes primeramente intentó zafar con un escueto “No sé, yo creo que…”, para terminar rematando con la frase entre risas “vos sos de la familia. Bajá dos cambios”.

Medio en broma, medio en serio, recordó a la periodista que es empleada de un medio de comunicación cuyo dueño es amigo de Cartes. La escena no sorprende en absoluto, al menos no por su contenido, sino por su simbología. Con estas breves palabras el patrón desnudó una realidad que todos conocemos, el sometimiento de los medios a los intereses de sus propietarios.

Los principales periódicos, canales y radios de este país forman parte de enormes grupos empresariales con intereses económicos bien conocidos. Ninguno está exento de esto. Esta es una realidad que transciende nuestras fronteras. La incierta rentabilidad actual de los grandes periódicos produjo que fueran absorbidos por estos grupos empresariales, además del enorme poder político que supone tener un medio, por supuesto.

Además de la información sesgada, imparcial y hasta muchas veces manipulada, este fenómeno trajo consigo mucha inestabilidad en la prensa nacional. Cada vez son más populares los holdings de medios, los opinólogos bien remunerados y el despido de docenas de periodistas. Como lectores, debemos tener esto siempre presente y tratar en lo posible de informarnos a través de todas las fuentes. Internet ha facilitado enormemente esta labor, por fortuna. Un pueblo informado es un pueblo que decide con sabiduría, que reclama correctamente contra las injusticias. Debemos tener en cuenta siempre, ¿a quienes leemos?

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