Paraguay, segundo en abandono laboral

Informalidad y mano de obra no calificada, las principales razones

David Chamorro
@_davidchamorro

En un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en relación a la “Rotación ocupacional e informalidad laboral”, se destaca la situación de empleo tanto formal como informal a nivel Latinoamérica donde el Paraguay destaca negativamente sobre otras naciones y pelea por los primeros puestos.

Según los datos de la OIT en 2019, Paraguay cuenta con un 34,9% de abandono laboral, siendo superado en la región solamente por Perú, que se hace con un 42,8% de deserción. Cabe destacar que estas dimisiones pueden ser desde trabajos formales, informales y no asalariados.

Es menester explicar que la tasa de salida en el país se ve intensificada por trabajadores informales que se apartan de sus puestos precisamente por las precarias condiciones de empleo y abarcan un 51% del total.

Conforme a datos de la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (Dgeec), la informalidad atrapa a un 64% de las personas ocupadas actualmente a nivel país. El Banco Mundial es mucho más severo, ya que según sus estimaciones, el empleo informal asciende a una tasa del 71%, ubicando al país entre los más informales.

FUNDAMENTOS
La OIT explica que el abandono laboral en Paraguay tiene fundamento a raíz de diversos factores y cada nivel de empleo. En primer lugar, la deserción desde una dependencia informal se puede entender porque estos puestos tienen “bajos o nulos costos de despido”, sumado a que esa empresa, muchas veces de pequeña escala, se encuentra vulnerable y supeditada a la inestabilidad macroeconómica.

Por otro lado, el abandono de cuentapropistas o no asalariados, se debe al carácter mismo del tipo de actividades que desempeñan “a demanda”, es decir, siempre dependientes del flujo comercial de determinados productos o servicios. En contraste, las tasas de abandono más bajas se concentran en el empleo formal, donde el costo de despido es elevado, el contratado posee mayor formación, capacitación y por ende, esto incrementa la estabilidad.

Otros factores que influyen en la dimisión se vincula a la educación, siendo que la salida laboral desciende conforme aumenta el grado de escolarización. Por último, el género impacta en los resultados, ya que el hombre enfrenta menor volatilidad que las mujeres en edad activa.

 

 

También podría gustarte