Que no se haga tarde

La protección de nuestros recursos naturales no debe esperar a la destrucción

Por Jhojhanni Fiorini
@jhojhanni

Esta semana el nuevo periódico impreso “El independiente” salió con una portada bastante inusual. El título rezaba “Asunción 2030, ve preparando tu máscara” e iba acompañado de una llamativa ilustración de una persona que utilizaba un tapabocas con un paisaje de edificios de fondo.

El material era un reportaje sobre los altos índices de contaminación atmosférica que registra actualmente la capital del Paraguay. Sin duda, una tapa fuera de lo común, ya que visualiza una problemática ambiental, tema que por lo general si no va acompañado de un contexto catastrófico, no suele ser el tema principal en los titulares de los diarios.

El material también es poco común porque se trata de una anticipación a una realidad que no está muy lejana, pero que aún puede ser revertida, si se toman las medidas adecuadas, claro está. En este caso, el principal problema es el aumento considerable de los vehículos usados en el último lustro. El marco jurídico existe, no pueden importarse autos con más de 10 años de antigüedad, pero esto no se respeta en la práctica.

Asunción está aún lejos de los niveles de contaminación atmosférica de ciudades como Pekín, Santiago o Ciudad de México, pero no está ajena a la problemática ambiental de la contaminación del aire. Todavía hay tiempo de revertir este problema, sin embargo, hay otras cuestiones que ya están en estado de emergencia.

Ahora se vuelve a hablar de los incendios en el Chaco, porque ya es una catástrofe, los niveles de destrucción causados por las llamas son irreparables. Situación similar pasó años atrás con la muerte de la fauna a causa de la sequía en el río Pilcomayo, el tema fue abordado por todos los medios cuando ya el desastre estaba en nuestras narices. La protección de nuestros recursos naturales no debe esperar a la destrucción. Debe empezar ahora, antes que se haga tarde.

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