Seamos realistas

Sentido Común
JUAN PABLO FERNÁNDEZ BOGADO
@jpferbo
ABOGADO Y PROFESOR

El debate en torno al presupuesto y la falta de capacidad de cubrir los costos para desarrollar un presupuesto anual que nos ayude a ser formales y desarrollarnos mínimamente, me llevó a pensar cuan posible es tener una mirada a largo plazo a nivel local. Difícil será pensar ser com­petitivos para el exterior de esta forma.

El mundo es un lugar que ofrece muchas oportunidades, la pregunta clave es ¿cómo nosotros nos conectamos a ese mundo y cómo aprovechamos las oportunidades? Podemos generar una oferta exportadora y venderla al mundo o podemos no hacerlo. La pregunta de siempre es: ¿por qué teniendo todos los recursos somos pobres? Comparándonos con los países de la región, somos uno de los países más pobres de Sudamérica. Yo creo que no se puede entender la economía solamente mirándola, sino que debemos analizar el contexto en que se desarrolla esa economía, que, bajo mi opinión, corresponde al contexto cultural.

El economista Amílcar Ferreira, en una char­la dijo, “En un país con alto capital social, fácilmente uno junta un grupo y lo organiza, los partidos políticos son fuertes como así también las bolsas de valores porque cuando hay capital social la gente confía en las empresas, el Estado y está dispuesta a invertir. En países con bajo capital social como el nuestro impera la desconfianza y eso genera que no se puedan realizar grandes emprendimientos. Los partidos políticos son débiles, la bolsa de valores es pequeña, el estado es ineficiente. Todas las organizaciones en general son débiles”.

La calidad de debates y la relevancia con que se tratan los temas dentro del congreso es algo que nos debe preocupar al momento del estudio del presupuesto. Vuelvo a esto porque de nada nos sirve pensar en ser un país que piensa en grandes ferias como ANUGA si es que no tenemos capacidad de calzar un presupuesto y hacer que nos podamos desarrollar un poquito más año tras año, porque a la larga, así como esta­mos, no vamos a poder cubrir las demandas como lo hacían los almacenes de barrios.

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