Desafiando a Berlín en busca de su mejor versión

Compitiendo consigo mismo ante la esclerosis múltiple

Por Karen Martínez
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La Maratón de Berlín es uno de los eventos deportivos más renombrados del mundo, en la última edición participaron 40.000 personas de diferentes países y de Paraguay fueron aproximadamente cincuenta compatriotas.

En esta oportunidad y entre tantos competidores salió a relucir una historia de motivación y fuerza, la de Amado Adorno. Un joven que vive su día a día con una enfermedad degenerativa y progresiva llamada esclerosis múltiple (EM), y a pesar de ello logró participar y dejar en alto la bandera tricolor.

“Mi día con EM fue cambiando desde el inicio de mi diagnóstico. Dentro de lo que implica la enfermedad, tuve la suerte de poder superar las primeras consecuencias que me trajo la enfermedad y no recaer más en nada que me impida desenvolverme en todas mis actividades con normalidad. Eso sí, hoy siento que vivo mucho mejor que antes, priorizando mi cuerpo; físico y mentalmente ante todo”, explicó Adorno.

Cuando lo diagnosticaron a fines del 2015, perdió de manera parcial la sensibilidad en las extremidades de su cuerpo y vivía con un leve hormigueo constante, pero desde el día uno, a través de la lectura de testimonios de gente clave en esta nueva vida que se le avecinaba, fue puliendo sus hábitos y pudo darle a su cuerpo todo lo que necesitaba.

 

“Me puse ciertas exigencias alimenticias, físicas y mentales para poder sentirme fuerte, ganar confianza y salir del pozo. A partir de estas bases, hoy se sostiene gran parte de mi día a día, siendo ya más flexibles en ciertas cosas y poder disfrutar de la vida sin limitaciones”, agregó.

Hasta hace poco, todos los tratamientos apuntaban a frenar o moderar la actividad de los linfocitos sin ninguna garantía de que la enfermedad deje de avanzar, relativos a la reacción de cada paciente ante las mismas. Si bien la enfermedad tiene un nombre y apellido, esta tiene distintas maneras de comportarse en cada paciente.

Luego de pasar por varias terapias para tratar la enfermedad, Adorno se encuentra finalizado un tratamiento nuevo; denominado Ocrelizumab. La terapia misma, a diferencia de otras terapias inmuno reguladoras, es más ambiciosa, apuntando a no solamente frenar la evolución de la enfermedad sino también en recuperar lesiones prevalecientes.

“La EM me enseño a vivir de la mejor manera posible. Una competencia constante, una renovación diaria de mi compromiso, donde sólo puede haber un ganador, yo. Todos los días, es una final, porque si bien puede sentirse a veces generosa en no correrte con el tiempo, en otras te puede sorprender con un brote que te deje sin mover, sentir o ver”, comentó.

MARATÓN
Amado, hace casi dos años empezó a correr, el joven siempre fue muy activo, aunque durante el primer año de diagnóstico le costó bastante dar el primer paso. Al saber que correr era muy difícil, decidió dejar las calles y empezar primero por el agua, haciendo natación. De esta manera arrancaba la lucha, a final del 2016 probó volver a correr y desde ahí no paró.

“Las ganas de correr arrancan como una manera de volver a ponerme un desafío que me fuerce a estar en regla conmigo mismo. Es muy difícil cuidarse de algo que no se siente, no se manifiesta con un dolor, pero sabes que está dentro tuyo y en algún momento puede reflotar”, dijo.

PREPARACIÓN
La preparación dedicada para cada maratón es un proceso largo que requiere de mucha continuidad y por sobre todo paciencia, nadie pasa de correr 1km a 42km. Adorno entrena casi todos los días de la semana, complementando un calendario de distancias cortas o largas, rápidas, lentas o variadas. El cuerpo necesita estar preparado para que en la larga se pueda disfrutar de la distancia sin inconvenientes.

“Se dice que cuando uno llega al día de una maratón, es para retirar la medalla que premia todo el trabajo que se hizo de antemano. A todo esto se le suma una buena alimentación, ejercicios de fortalecimiento y recuperación, y buenas horas de descanso”, relató.

METAS
Esta emotiva historia continúa con una visión importante para el atleta y para los lectores, ser la mejor versión de cada uno.

“Mi meta no sólo es ser mejor para vencer a la enfermedad, sino para ser el mejor ejemplo para quien me esté mirando o esté buscando una mano para enfrentar este diagnóstico. Quiero seguir corriendo porque encontré un balance en mi vida y una satisfacción de auto superación física que antes nunca sentí”, resaltó.

“No hay mejor medicina que la paz mental y esto se construye rodeándose de excelentes personas y a través de pensamientos positivos. Soy consciente de que el diagnóstico y la realidad de cada paciente no es la misma, que algunos les tocaron peores/mejores cartas, pero desde mi experiencia espero que algún aprendizaje se puedan llevar y se mantenga siempre viva esa esperanza de que todo puede ser mejor”, acotó.

MENSAJE
“En este espacio me gustaría destacar a una amiga con quien compartimos una experiencia similar y a quien aprecio mucho, Maggie Leri, es un ejemplo a seguir, siempre dice que no tenemos que esperar a que un mal diagnóstico nos toque la puerta para replantearnos la vida. Respetemos y amemos a nuestro cuerpo haciendo las cosas que más nos gustan y mejor nos hacen, siendo conscientes de cada momento que vivimos”, refirió el atleta.

Destacó que siempre busca alentar a que persona pueda encontrar la valentía de compartir cualquiera sea el mal momento que estén pasando y sus razones porque hay mas chances de ganar y encontrar claridad y fortaleza, que preocuparse o sufrir en silencio. “Ser frontal y abierto desde el día cero sin duda a mi me brindo un gran atajo en embarcarme en un plan para la recuperación. Hoy creo en que voy a sanar en un 100%, y esta creencia alimenta el resto de mis acciones”, finalizó.

 

 

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