Riesgos externos e internos que afectan al comercio

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Paraguay mantiene una dependencia importante de la actividad comercial, ya que emplea al mayor porcentaje de la población, por ende, en una situación de recesión técnica, el sector comercial es el primer afectado. Por ello, es importante analizar los principales factores de riesgo para mitigar los efectos negativos.

ORÍGENES DEL COMERCIO
El comercio es probablemente una de las actividades económicas más antiguas, su origen se remonta al neolítico, cuando se descubrió la agricultura y los pequeños agricultores, a través del trueque realizaban intercambios por otros productos que se iban creando a la par, tales como utensilios agrícolas, armas, productos de alfarería, entre otros. Esa actividad mostró un dinamismo creciente a través del tiempo, llevando al comercio a especializarse en diferentes ramas, aumentando la cantidad de bienes y servicios a ofrecer.
El llamado padre de la economía, Adam Smith, decía que “No es de la benevolencia del carnicero, cervecero o panadero de donde obtendremos nuestra cena, sino de su preocupación por sus propios intereses”, haciendo alusión de que existe “la mano invisible del mercado”, que hace que toda la sociedad se beneficie del hecho de que los individuos busquen su propio beneficio particular. El comercio está dominado por la ley de la oferta y la demanda, donde los oferentes buscan ofrecer sus productos en el mercado y los demandantes eligen los bienes que están dispuestos a comprar de acuerdo a sus gustos, preferencias, recursos, teniendo en cuenta el precio y la calidad.
La globalización, las nuevas tecnologías, la superproducción de bienes, y otros factores han llevado al comercio a convertirse en una actividad que mueve millones de dólares anualmente, que necesita renovarse y replantearse diariamente para llegar efectivamente a los consumidores finales, cumpliendo las altas exigencias de un mercado cada vez más agresivo y competitivo.
RIESGOS EXTERNOS
Este año, el comercio a nivel mundial ha sufrido fuertes embates tales como las guerras comerciales entre Estados Unidos y China, la incertidumbre geopolítica ocasionada por el Brexit y la situación de desaceleración generalizada en varios países de economías avanzadas.
La situación regional es la más delicada de los últimos años, donde Argentina no muestra señales de recuperación y Brasil, a falta de las reformas que dinamicen el crecimiento, sigue con una lenta recuperación.
La situación de inestabilidad social y política también repercute en el comercio, Ecuador ha enfrentado una crisis motivada por la implementación de paquetes de medidas económicas que ha creado un descontento ciudadano. Chile enfrenta una crisis social por el incremento de las tarifas de servicios sociales y la desigualdad existente en el país andino. Bolivia enfrenta elecciones donde el escenario no está aún muy claro.
Este escenario de incertidumbre impacta al comercio de diferentes maneras, por ejemplo, dejan de venir turistas al país para realizar compras, las personas son reacias a hacer inversiones importantes, disminuye la expectativa de ventas, todo eso se combina y el resultado es una menor dinámica comercial en el país originada por los factores externos.
RIESGOS INTERNOS
Así mismo, existen factores locales que repercuten a la actividad comercial del país. Nuestro país sigue teniendo una dependencia importante de los resultados anuales de la agricultura y la ganadería. Por ende, en un año de menor producción a causa de factores climáticos adversos y de menor exportación, la actividad comercial disminuye.
Por otro lado, las inversiones que realice el Estado también revisten importancia. A agosto del presente año, el Ministerio de Obras Públicas (MOPC) sólo ejecutó el 47,6% de su presupuesto disponible, por un lado, debido a la intensidad de las lluvias que cayeron durante el primer cuatrimestre del año, y por el otro, debido a la burocracia existente, lo que retrasa la realización de obras importantes que dinamicen la actividad económica y comercial.
La inestabilidad política también afecta, ya que los agentes están temerosos de lo que pueda ocurrir en el país, los consumidores limitan su gasto en consumo y los inversionistas prefieren resguardar su dinero en activos menos líquidos, disminuyendo el circulante de la economía, lo que afecta principalmente a las ventas y por ende a la actividad comercial.
En un año de disminución de la actividad económica y comercial, los agentes primeramente necesitan liquidez para hacer frente a sus compromisos, aumentando el endeudamiento con las entidades financieras, si esa situación se prolonga por más tiempo y las ventas no repuntan, la situación se traduce en un aumento de morosidad.
COMENTARIOS FINALES
La situación comercial está pasando por un año difícil, según la última proyección del Banco Central del Paraguay (BCP), el sector comercio decrecería en 2,2% lo que refleja cómo ha sido impactado por los riesgos externos e internos.
Según los datos de la DGEEC al segundo trimestre del 2019, el sector de comercio empleó al 30,3% de la población ocupada, equivalente a aproximadamente 1 millón de personas en el país que dependen directamente, y, aproximadamente 3 millones de personas que dependen indirectamente de la actividad comercial, asumiendo una familia tipo de pareja y dos hijos.
Los riesgos externos son difíciles de mitigar porque depende de la dinámica externa, sin embargo, se puede mitigar aislando la dependencia hacia los mercados que están en una situación compleja.
Para mitigar los riesgos internos, las empresas comerciales deben estar informadas de lo que sucede a nivel global, regional y local, de acuerdo a eso, aplicar innovación en cuanto a las técnicas de ventas, en la utilización de canales menos explorados, realizando promociones en tiempos correctos, entre otras medidas.
De esa manera, la actividad comercial tendría un repunte para el último trimestre del año propiciando un mejoramiento para comienzos del próximo año.

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