Aumentá tu fuerza en los años dorados

El entrenamiento progresivo es fundamental

Cuando de salud se trata, no importa la edad, y nunca es tarde para ejerci­tar al cuerpo. Los llamados “años dorados” pueden ser la excusa perfecta para ha­cerse más fuertes y saluda­bles.

Según un estudio realizado por la Universidad de Michi­gan (EE.UU), es recomen­dable hacer ejercicios de resistencia a partir de los 50, o incluso los 40 años, con el objetivo de aumentar el teji­do muscular y la capacidad para funcionar más eficien­temente en la vida diaria.

La investigación con­cluyó que los adultos se­dentarios mayores de 50 años pueden esperar una pérdida de masa muscu­lar de hasta 180 gramos al año, pero esto puede me­jorar con ejercicios pro­gresivos de resistencia.

En el entrenamiento pro­gresivo de resistencia la cantidad de peso utilizada, la frecuencia y la duración de las sesiones son alteradas a través del tiempo para aco­modar los progresos indivi­duales.

Un artículo publicado en la revista The American Jour­nal of Medicine muestra que después de un promedio de 18 a 20 semanas de entre­namiento con resistencia progresiva, un adulto puede añadir más de 1.000 gramos de musculatura y aumentar su fuerza en general en un 25 a un 30%.

El entrenador Guido In­saurralde comentó que es aconsejable la práctica de ejercicios que se puedan eje­cutar con el propio cuerpo como ponerse en cuclillas, el levantamiento de caderas, y los ejercicios no tradiciona­les que progresan a través de una gama completa de movimientos, como por ejemplo yoga o pilates.

“Después de acostumbrar­se a la práctica cotidiana se podrían hacer actividades o deportes donde se busque la resistencia, tales como cir­cuitos sin mucho impacto, natación o una caminata en cinta a un 70% de su capaci­dad”, agregó.

En cuanto a la intensidad de los ejercicios, el entrenador afirmó que se debe tener en cuenta el historial de cada uno, saber si se tiene algún problema de salud o alguna lesión, de eso dependerá una buena planificación de entrenamiento.

SIN LESIONES

Para evitar las lesiones es importante contar con un especialista capacitado en esa área, y siempre un poco de movilidad articular con estiramientos previos es fundamental.

Finalmente, explicó que la actividad física favorece al sistema circulatorio y mús­culoesquelético. “El ejerci­cio en sí mantiene la elastici­dad de los músculos, mejora la coordinación, movilidad, y contribuye a la quema de grasas. Además, mejora la hipertensión y los niveles de colesterol y gluc

emia”, con­cluyó el entrenador.


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