Paraguay es penúltimo en desarrollo humano

ONU advierte que el crecimiento debe ser acompañado de mejor distribución

Iván Rojas Vega
@rojasvega015

Según el reporte de desarrollo humano de las Naciones Unidas publicado esta semana, nuestro país ocupa el penúltimo lugar en la región en lo que respecta al desarrollo humano, solamente por encima de Bolivia y quedando inclusive por debajo de Venezuela, que pasa un momento muy complicado a nivel económico y político.

El país sudamericano con mejor posición en el ranking publicado por el organismo internacional es Chile, que a nivel mundial está en el lugar 42, mientras que Paraguay se encuentra en el 98. Esto habla también del poco desarrollo humano que tiene nuestra región, ya que el mejor posicionado ni siquiera está entre los primeros del mundo.

En este sentido, el documento detalla que actualmente hay muchas personas en la región y en el mundo que escapan de la pobreza, el hambre y las enfermedades, pero sin embargo surge una nueva generación de desigualdades y las nuevas brechas se están articulando en torno a cuestiones como la tecnología, la educación y la crisis climática, reflejando las nuevas capacidades necesarias para prosperar en el siglo XXI.

Si bien Paraguay ha registrado un buen crecimiento económico durante la última década con un promedio del 4% y llegando inclusive a niveles superiores al 10%, los niveles de desigualdad y acceso a servicios básicos como la salud pública o la educación siguen siendo preocupantes y esta penosa posición en el ranking de las Naciones Unidas lo demuestra.

Durante una conferencia de prensa, Luis Felipe López, director regional para América Latina del programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, respondió a las preguntas realizadas por el periódico 5días sobre cómo hacer para que el crecimiento económico ayude a disminuir los altos niveles de desigualdad.

“El crecimiento y la distribución de la riqueza deben realizarse de manera simultánea. Se deben abrir espacios de inclusión para que exista una calidad del crecimiento económico a través de una mejor distribución de la riqueza, principalmente, hacia los sectores menos favorecidos”, respondió López.

El directivo añadió que nuestros países “han dado demasiada importancia al crecimiento pero no a la distribución y debido a esto la desigualdad afecta la capacidad de la democracia”. “Esto eleva el descontento y la desconfianza hacia las instituciones, estamos viendo que en América Latina estamos cada vez más conscientes de esto y eso produce un malestar sincronizado en los distintos países”, aseveró.

LATAM Y LA CUESTIÓN ÉTNICA

En el documento se detalla acabadamente que en América Latina y el Caribe, la percepción de injusticia en las cuestiones que hacen a la distribución de la riqueza que se va generando a través del crecimiento económico ha aumentado desde 2012, recuperando niveles de finales de la década de los 90 y que los niveles de desigualdad en cuanto a la felicidad comunicada por las propias personas (también conocida como “bienestar subjetivo”), que habían permanecido estables en la región hasta 2014, ha aumentado desde entonces.

Un estudio citado en el informe refleja que el origen étnico reduce la probabilidad de salir de la pobreza en México en 12 puntos porcentuales y aumenta la probabilidad de volver a caer en la pobreza como consecuencia de la vulnerabilidad en 10 puntos porcentuales, según subraya el organismo.

TRABAJO DE LAS  MUJERES
Otro dato relevante del informe es que en los países en desarrollo como el nuestro, la mayoría de las mujeres que tienen un trabajo remunerado y no doméstico están en el sector informal, con lo que tienen un acceso mucho más dificil o inexistente a beneficios sociales como jubilaciones, aguinaldos o coberturas de salud en caso de accidentes o enfermedades.

Paraguay destaca entre los países con mayor informalidad del trabajo femenino junto con Uganda, México y Colombia, donde más de 50 por ciento de las mujeres o están protegidas por regulaciones mínimas o directamente no tienen cobertura, accediendo a pocos o a ningún beneficio, además de falta de seguridad social y condiciones de trabajo decentes.

También podría gustarte